La colonia tartésica de Conisturgis

Sobre la fundación de Tartessos nos llega el mito de Habis en el que se nos relata:

Gárgoris, su viejísimo rey, fue el primero en introducir la costumbre de recolectar miel. Como le hubiese nacido un nieto por estupro de su hija, por vergüenza quiso hacer morir al pequeño de varias formas, aunque la Fortuna le protegió de todos los peligros para que lograra el reino. En primer lugar, como hubiese ordenado que fuera abandonado, cuando unos días después envió a buscar el cuerpo del expósito, lo encontró alimentado por la leche de diversos animales salvajes. Después, tras ser llevado a casa, ordenó que fuera arrojado a un paso angosto que solía cruzar el ganado; decisión cruel, pues prefirió que su nieto fuese pisoteado a que sufriera una muerte simple. Como allí tampoco fuera dañado ni le faltara alimento, lo arrojó primeramente a perros hambrientos, por no comer durante muchos días, y después también a jabalíes. Y así, como no sólo no le dañasen que incluso era alimentado por las ubres de algunas fieras, por último ordenó que fuera arrojado al Océano. Entonces, se manifestó claramente un numen divino que le sostuvo sobre las olas y los mares enfurecidos, los cuales entrechocaban como si navegara sobre un navío, y no flotando sobre el mar, hasta ser depositado sano y salvo en la orilla. No mucho tiempo después apareció una cierva que ofreció sus ubres al pequeño. Finalmente, a partir de entonces, el muchacho adquirió del trato de la nodriza una agilidad extraordinaria y durante mucho recorrió montes y bosques entre manadas de ciervo con velocidad no inferior a ellos. Por fin, cazado a lazo, fue entregado al rey como regalo. Entonces reconoció al nieto por la semejanza de rasgos y las señales corporales que de niño le habían marcado a fuego. Admirado desde entonces por tantas desgracias y peligros, fue designado rey sucesor del reino…”. Justino (XLIV, 4)

Sigue leyendo

Colonia Sexs

La Almuñécar fenicia

Sobre la fundación de Gadir, los gaditanos recuerdan lo siguiente: que cierto oráculo mandó a los tirios a fundar una colonia en las Columnas de Herakles. Los exploradores llegaron al estrecho de Calpe y creyeron que los promontorios que lo forman eran los confines de la tierra habitada y el término de las empresas de Herakles. Suponiendo, entonces, que allí estaban las columnas a las que se refería el oráculo, echaron el ancla en cierto lugar de más acá de las Columnas, donde hoy se ubica la ciudad de los sexitanos. Pero, habiendo ofrecido en este lugar de la costa un sacrificio a los dioses y no habiendo sido propicias las víctimas, regresaron.

PEÑÓN DEL SANTO VISTO DESDE LA PLAYA DE SAN CRISTOBAL

Peñón del Santo visto desde la playa de San Cristóbal. Almuñécar, Granada.

Posteriormente los expedicionarios atravesaron el Estrecho, llegando hasta una isla consagrada a Herakles, situada junto a Onoba, ciudad de Iberia y a unos mil quinientos estadios más allá del Estrecho. Creyendo que las Columnas estaban allí, hicieron un nuevo sacrificio a los dioses, pero habiendo sido otra vez las víctimas adversas, regresaron a su patria. En la tercera expedición fundaron Gadir y construyeron el santuario en la parte oriental de la isla y la ciudad en la parte occidental…

Estrabón. Geografía III. 5.5. Sobre la fundación de Gadir.

Sigue leyendo

Los orígenes de Cartima

Cuando inicié la búsqueda de documentación relacionada con la antigua ciudad de Cartima, y en un intento de recabar toda la información posible, al primer lugar donde decidí acudir fue a las fuentes clásicas. Sólo en la obra de Tito Livio titulada Ab Urbe condita (Capítulo XL, 47, 1-4) se hace referencia a ella en el pasaje que narra la campaña militar de Tiberio Sempronio Graco (año 180 a.C.) durante la primera guerra celtíbera en tierras hispanas. Dicho texto recoge lo siguiente: “… Después de tomar rehenes y poner una guarnición en la ciudad (Munda, a la que atacaría por sorpresa aprovechando la oscuridad de la noche), siguió su marcha asaltando los oppidum y quemando los cultivos, hasta llegar a otra ciudad de excepcional fuerza a la que los celtíberos llamaban Cértima…”.

La mención que realiza el historiador de Padua sobre la ciudad celtíbera de Cértima, ha servido para que algunos autores contemporáneos identificaran su oppidum con la  actual Cártama, provincia de Málaga. Personalmente, y desde mi punto de vista, un error. Cuando Tito Livio relata las primeras guerras celtíberas, los conflictos se desarrollan en territorio carpetano. En cambio, el asentamiento prerromano de Cartima se situaba en tierras de la Turdetania y, como se puede deducir, muy al sur de los movimientos militares de Sempronio Graco.

RESTOS ARQUEOLOGICOS APARECIDOS EN DISTINTOS PUNTOS DE CARTAMA

Restos arqueológicos aparecidos en distintos puntos del pueblo y a la espera de su fututo museo. Plaza de la Constitución, Cártama. Málaga.

Por otro lado, el mismo capítulo también menciona al viejo oppidum de Munda que, como todo el mundo bien conoce, se localiza en tierras de la Baética. Esto ha contribuido a la errónea identificación de la ciudad por la simple proximidad entre ambos asentamientos íberos.

En definitiva, el parecido entre los dos topónimos y su relación con la Baética a partir de la mención de Munda, dieron pie a la formulación de una hipótesis que ha perdurado en el tiempo pero, en ningún caso, confirman que Cértima sea Cartima.

A continuación intentaremos descubriros esta antigua ciudad romana pero, únicamente, con los datos que se han podido constatar hasta la fecha (que no son pocos) y en función de los resultados obtenidos de las últimas investigaciones llevadas a cabo; independientemente de la Cértima de Tito Livio y Sempronio Graco. Sólo espero que disfrutéis de ella tanto como lo he hecho yo.

Sigue leyendo

El Vaso Canopo de Apofis I

En la colonia fenicia de Sexs

Este vaso de excepcional importancia histórica constituye el documento escrito más antiguo hallado en la Península Ibérica. Su descubrimiento fue descontextualizado, aunque podría proceder de una zona muy cercana a la necrópolis de Laurita, cerro de San Cristóbal, Almuñécar.

Sigue leyendo