Caesaraugusta

A través de sus distintos autores, las fuentes clásicas nos relatan cómo, el que llegara a convertirse en el primer emperador de Roma, viajó hasta en tres ocasiones a territorio hispano. Nos referimos claramente a Octavio Augusto.

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Capara, Municipio Flavio

Yacimiento Arqueológico de Cáparra

(Guijo de Granadilla – Oliva de Plasencia, Cáceres)

Último cuarto del siglo I a.C., Augusta Emerita se va a definir como capital de la Lusitania. Todo el extenso territorio que abarcará la nueva provincia hispana ya se encuentra bajo dominio romano. Las comunidades nativas, que habitaban las altas montañas, han sido obligadas a descender y a establecerse sobre llano; buscaron, ante todo, tierras fértiles donde cultivar y ricos pastos con los que alimentar a la ganadería.

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El trazado viario

Empieza a hacerse tarde, por lo que no debo demorarme ni un instante más si quiero llegar a tiempo para el encuentro con Caecilius Avitas.

Según las indicaciones que me proporcionó el día nuestra reunión en Corduba, su domus debe quedar muy próxima a esta zona residencial de Augusta Emerita, en el área de viviendas distribuida a lo largo de la actual calzada. Parece ser la misma viae que tomé al cruzar la puerta del puente, pero dirección norte. En realidad, se trata del primer kardus minimus que atraviesa la urbe y que circunda su muralla por la cara interior.

CALZADA ROMANA EN DOMUS ALCAZABA - MERIDA

Tramo de calzada romana junto a las domus de la Alcazaba. Mérida.

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La colonia tartésica de Conisturgis

Sobre la fundación de Tartessos nos llega el mito de Habis en el que se nos relata:

Gárgoris, su viejísimo rey, fue el primero en introducir la costumbre de recolectar miel. Como le hubiese nacido un nieto por estupro de su hija, por vergüenza quiso hacer morir al pequeño de varias formas, aunque la Fortuna le protegió de todos los peligros para que lograra el reino. En primer lugar, como hubiese ordenado que fuera abandonado, cuando unos días después envió a buscar el cuerpo del expósito, lo encontró alimentado por la leche de diversos animales salvajes. Después, tras ser llevado a casa, ordenó que fuera arrojado a un paso angosto que solía cruzar el ganado; decisión cruel, pues prefirió que su nieto fuese pisoteado a que sufriera una muerte simple. Como allí tampoco fuera dañado ni le faltara alimento, lo arrojó primeramente a perros hambrientos, por no comer durante muchos días, y después también a jabalíes. Y así, como no sólo no le dañasen que incluso era alimentado por las ubres de algunas fieras, por último ordenó que fuera arrojado al Océano. Entonces, se manifestó claramente un numen divino que le sostuvo sobre las olas y los mares enfurecidos, los cuales entrechocaban como si navegara sobre un navío, y no flotando sobre el mar, hasta ser depositado sano y salvo en la orilla. No mucho tiempo después apareció una cierva que ofreció sus ubres al pequeño. Finalmente, a partir de entonces, el muchacho adquirió del trato de la nodriza una agilidad extraordinaria y durante mucho recorrió montes y bosques entre manadas de ciervo con velocidad no inferior a ellos. Por fin, cazado a lazo, fue entregado al rey como regalo. Entonces reconoció al nieto por la semejanza de rasgos y las señales corporales que de niño le habían marcado a fuego. Admirado desde entonces por tantas desgracias y peligros, fue designado rey sucesor del reino…”. Justino (XLIV, 4)

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Colonia Sexs

La Almuñécar fenicia

Sobre la fundación de Gadir, los gaditanos recuerdan lo siguiente: que cierto oráculo mandó a los tirios a fundar una colonia en las Columnas de Herakles. Los exploradores llegaron al estrecho de Calpe y creyeron que los promontorios que lo forman eran los confines de la tierra habitada y el término de las empresas de Herakles. Suponiendo, entonces, que allí estaban las columnas a las que se refería el oráculo, echaron el ancla en cierto lugar de más acá de las Columnas, donde hoy se ubica la ciudad de los sexitanos. Pero, habiendo ofrecido en este lugar de la costa un sacrificio a los dioses y no habiendo sido propicias las víctimas, regresaron.

PEÑÓN DEL SANTO VISTO DESDE LA PLAYA DE SAN CRISTOBAL

Peñón del Santo visto desde la playa de San Cristóbal. Almuñécar, Granada.

Posteriormente los expedicionarios atravesaron el Estrecho, llegando hasta una isla consagrada a Herakles, situada junto a Onoba, ciudad de Iberia y a unos mil quinientos estadios más allá del Estrecho. Creyendo que las Columnas estaban allí, hicieron un nuevo sacrificio a los dioses, pero habiendo sido otra vez las víctimas adversas, regresaron a su patria. En la tercera expedición fundaron Gadir y construyeron el santuario en la parte oriental de la isla y la ciudad en la parte occidental…

Estrabón. Geografía III. 5.5. Sobre la fundación de Gadir.

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Zona residencial junto a la puerta monumental

CIUDADANOS

Retrato (funerarios) de ciudadanos. Museo Nacional de Arte Romano de Mérida.

Fue cruzar la puerta monumental del flumen Anae y desbordarme el enorme bullicio que la propia Augusta Emerita generaba en su interior. El gran alboroto de sus calles provocó el despertar de mi tranquilidad y letargo del que venía disfrutando a lo largo de todo el viaje.

Ciudadanos, libertos, esclavos, viajeros, comerciantes y demás gentes de a pie transitaban las viae de la urbe a través de sus amplias aceras porticadas. Los que iban sobre monturas y carruajes, utilizaban cómodamente el ancho de las calzadas. Igualmente ocurría con aquellos que se desplazaban recostados en literas portadas por sus esclavos. La gente iba y venía de un lado a otro, cruzaban las insulae y recorrían las calles en distintas direcciones. Sin lugar a dudas me encontraba en uno de los puntos principales y de mayor concurrencia de la colonia: el inicio del decumanus maximus.

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Colonia Libertinorum Carteia

Y llegó desde Hispania otra delegación de una nueva clase de hombres. Recordando que habían nacido de soldados y mujeres hispanas, con las que no había podido contraer matrimonio legítimo, en número superior a los cuatro mil hombres, pedían que se les diera una ciudad en la que habitaran. El Senado decretó que inscribieran sus nombres ante L. Canuleyo, y, de entre ellos, a los que hubiera manumitido. Decidió, así mismo, enviarlos como colonos a Carteia, junto al Océano; permitir que se incorporaran al censo de los colonos los carteienses que quisieran permanecer en su ciudad, una vez les fuera asignado un lote de tierra, que fuera una colonia de derecho latino y que se llamara de los Libertos“.

Texto de Tito Livio XLIII, 3 correspondiente a su obra Ab urbe condita.

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