Sisapo

La Bienvenida. Almodóvar del Campo, Ciudad Real

Desde las primeras luces del alba varias de las esclavas se habían dedicado a preparar algunos ungüentos y cremas con los que maquillarían esa misma mañana a la domina. Era un día importante para Roma, se celebraba el regreso de Augusto tras su viaje a tierras de la Galia e Hispania. Por fin ambas provincias habían quedado completamente pacificadas.

El Senado romano había decretado la consagración de un altar dedicado a la paz junto al campo de Marte, el Ara Pacis. Los preparativos estaban casi todos listos desde semanas previas; se había engalanado la ciudad y teñidos de rojo los rostros de los distintos dioses erigidos en las distintas plazas públicas por donde desfilaría el Imperator Caesar. En cuestión de horas las amplias calzadas con sus grandes losas quedarían cubiertas por pétalos de flores tras el paso de las primeras ofrendas a sacrificar. En ello pensaba la patricia mientras sus esclavas esperaban la orden para empezar a embellecerla.

Vista del peristilo encolumnado a través de una de las estancias de la Domus de las Columnas Rojas. Antigua ciudad hispanorromana de Sisapo, actual La Bienvenida. Almodóvar del Campo, Ciudad Real.

Delante de ella, una de las siervas sostiene un espejo de bronce a la altura de su rostro para que, con todo detalle, pueda seguir el proceso del maquillaje. Otra, detrás, aguanta entre sus manos los utensilios con los que la peinará en breve. Una última esclava, situada a su derecha, sujeta un cuenco de bella factura rebosante de aquellas mascarillas elaboradas a primera hora.

La domina, sentada y relajada, observa pensativa el pequeño cofre donde se almacenan el conjunto de frascos que contienen los perfumes, pigmentos y esencias. No sabe por qué, pero se le ha venido a la memoria aquella conversación en el macellum, con el mercader heleno,  cuando este le aseguraba que el minio que le había encargado procedía del ager sisaponensis, tal y como ella le insistió. Era el bermellón por excelencia.

Estrabón. Geografía (3.3.9): “A tanta riqueza como tiene esta comarca – Turdetania, al sur de la Península Ibérica -, se añade la abundancia de minerales. Ello constituye un motivo de admiración, pues, si bien toda la tierra de los íberos está llena de ellos, no todas las regiones son a la vez tan fértiles y ricas, y con más razón las que tienen abundancia de minerales, ya que es muy raro que se den ambos casos a un tiempo, y raro es también que en una pequeña región se halle toda clase de metales. Pero turdetania y las regiones vecinas abundan de ambas cosas y no hay palabra ahora para alabar justamente esta virtud. Hasta ahora ni el oro, ni la plata, ni el cobre, ni el hierro nativo se han hallado en ninguna parte de la tierra tan abundantes y excelentes.”.

YACIMIENTO LA BIENVENIDA-SISAPO

Yacimiento Arqueológico de la Bienvenida-Sisapo. Almodóvar del Campo, Ciudad Real.

Teophrasto: “Se estima mucho el cinabrio puro y de finas arenas que procedía de Hispania.”.

Estrabón. Geografía (3.3.3): “Varias cadenas montañosas y llenas de metales siguen la orilla septentrional del río – El río es el Betis y la cadena montañosa, Sierra Morena -. En las comarcas de Ilipa y Sisapo… existe gran cantidad de plata.”.

La historia de la conquista de Hispania por los romanos no es otra cosa que la historia por el dominio de sus ricas y abundantes minas y el posterior control sobre la explotación.

Interior de estancia en Domus de las Columnas Rojas. Antigua ciudad hispanorromana de Sisapo, actual La Bienvenida. Almodóvar del Campo, Ciudad Real.

El estratégico asentamiento de Sisapo presenta claras evidencias de un origen del Bronce Final (en los muros de la Casa de las Columnas Rojas apareció reutilizada una estela de guerrero típica de ese periodo), con una actividad casi ininterrumpida entre los siglos VIII a.C. y V a.C.

Durante el siglo VII y principios del VI a.C. el asentamiento indígena mantendrá estrechas relaciones con la Cultura Tartésica, momento en el que se desarrolla el Periodo Orientalizante en la Península (aparecieron cerámicas de fabricación local típica de la Cultura Tartésica) Los pobladores habrían mantenido contacto con los fenicios y griegos, gentes que llegaron hasta las tierras de Sisapo muy interesados por sus minas de plata y cinabrio. La actividad minera de este núcleo poblacional debió constituir un factor de primer orden desde su fundación en el Bronce Final.

En estas primeras fases, el urbanismo de Sisapo se caracterizará por viviendas de planta rectangular, con muros de adobe o tapial, levantados sobre pequeños zócalos de piedra y cubiertos de ramaje sobre un entramado de madera. Este modelo permanecerá invariable durante todo el periodo ibérico antiguo y pleno.

Diodoro: “ninguna de las minas es de explotación reciente, todas fueron abiertas por la codicia de los cartagineses en la época en la que fueron dueños de la Iberia.”.

Las minas hispanas, antes de ser explotadas por los romanos, lo habían sido también por los cartagineses y antes por los íberos.

A partir de mediados del siglo VI y hasta finales del siglo IV a.C. se desarrollará la Cultura Ibera, formando parte el territorio de Sisapo de la región de Oretania. Durante este periodo, el oppidum se constituirá como un rico e importante centro minero y así se mantendrá hasta la llegada de los cartagineses, pueblo que acabará controlando el total de las minas de Iberia.

YACIMIENTO SISAPO

Yacimiento Arqueológico de la Bienvenida-Sisapo. Almodóvar del Campo, Ciudad Real.

Para el periodo ibérico pleno se han documentado viviendas con varias habitaciones y hogares de adobe en su interior. A esta fase corresponden también los restos de un sistema defensivo: una muralla construida con dos muros paralelos y pequeños muros transversales que definían estancias individuales, comunicadas entre sí y con funciones de almacenes, talleres, puestos de guardia, etc.

En tiempos de la presencia cartaginesa en Iberia, las explotaciones mineras quedarán bajo el monopolio exclusivo del estado, Cartago. Fueron ellos los responsables de introducir las nuevas técnicas de trabajo en las minas, influenciados, casi con toda seguridad, por el pueblo egipcio de descendencia helena ptolemaica con los que mantenían un contacto continuado.

Diodoro (5, 38): “… luego ya, cuando los romanos se adueñaron de Iberia, itálicos en gran número atestaron las minas y obtenían inmensas riquezas por su afán de lucro. Pues, comprando gran cantidad de esclavos, los ponen en manos de los capataces de los trabajos de las minas.”.

PASILLO DE ACCESO A LAS ESTANCIAS

Pasillo de acceso a las estancias a través del peristilo. Domus de las Columnas Rojas. Antigua ciudad hispanorromana de Sisapo, actual La Bienvenida. Almodóvar del Campo, Ciudad Real.

Roma toma contacto con Hispania tras la expulsión del ejército cartaginés a partir del año 205 a.C.; habían encontrado las tierras más ricas de todo el mundo antiguo conocido, siendo testigos de la recuperación del pueblo de Cartago. En consecuencia, desde los primeros momentos de la colonización, decidieron continuar con el sistema de explotación cartaginés, pero buscando obtener un rendimiento en las minas a gran escala. Desde el siglo II a.C., la implantación romana en el viejo territorio oretano de Sisapo supuso la explotación intensiva de cinabrio y galenas argentíferas (planta en el último caso), hecho que perdurará hasta el siglo V d.C.

ESCORIA

ESCORIA. Plomo. Siglos I-III. “A tantas riquezas como tiene esta comarca se añade la abundancia de minerales… Hasta ahora ni el oro, ni la plata, ni el cobre, ni el hierro se han hallado en ninguna parte de la tierra tan abundantes y excelentes” Estabón, Geografía. III, 8. Museo Arqueológico Nacional de España.

El cinabrio es un mineral compuesto por dos lementos básicos: el mercurio y el azufre, altamente tóxico y que destaca por su color rojo intensivo. Debido a esta última propiedad, se convirtió en uno de los principales pigmentos utilizados por el hombre. Durante la República romana, momento en el que se produce la colonización de Hispania, fue considerado de gran valor. De él se obtenía el bermellón, color rojo vivo de tono anaranjado con el que se pintarán, por poner algunos ejemplos, los objetos de lujo, los ojos de las estatuas de los emperadores venideros, se teñían las imágenes de los dioses en festividades importantes o se maquillaban los pómulos y los labios de las patricias romanas.

Durante toda la dominación romana, las minas de Almadén, situadas en el mismo Valle de la Alcudia y pertenecientes a la región sisaponense, se convirtieron en el principal centro de producción de bermellón del Imperio.

Plinio:… esta mina se cerraba con llave, la cual guardaba el gobernador de la provincia y cada vez que la había de abrir era necesario una orden del Emperador, y que se volvía a cerrar sacando la cantidad suficiente para enviar a Roma.”.

Con la llegada romana se potenciarán los enclaves preexistentes, caso de Sisapo. Este constituirá el núcleo de mayor entidad urbana de la zona y el centro gestor de los recursos mineros, es decir, en Sisapo, alejada de los puntos de extracción, no se excavaba, sino que se administraban las explotaciones obtenidas en su entorno.

CADENAS

CADENAS. Hierro. Siglo I. Huelva. En las minas hispanorromanas trabajaban hombres libres asalariados y esclavos. Su número variaba según la importancia de la mina. Los escritores romanos dicen que llegó a haber hasta 40.000 trabajadores en las minas de Carthago Nova. Durante dos siglos de la conquista de Hispania, muchos indígenas vencidos fueron enviados como esclavos a las minas. Museo Arqueológico Nacional de España.

En consonancia, aparecerán repartidos por todo el valle una serie de núcleos urbanos de menor categoría y relacionados, entre sí, con la explotación minera: poblados donde habitan los mineros; poblados para abastecer de recursos a los centros mineros; complejos mineros metalúrgicos consistentes en poblados y centros de transformación en los que se localizaban los filones de mineral; y los centros dedicados a la actividad de transformación.

Comentar que la transformación del cinabrio se realizaba en Roma y no en las minas de Sisapo. El polvo muy fino y de color rojo, el denominado pigmento, se obtendría moliendo el mineral hasta reducirlo a pequeñas partículas y lavándolo varias veces para eliminar las impurezas y obtener ese color rojo tan característico. Se cree que pudo existir algún centro de transformación del mineral porque la domus excavada presenta restos de este pigmento en sus fachadas y columnas.

DOMUS COLUMNAS ROJAS

El pórtico del peristilo de la Domus de las Columnas Rojas contó con diez columnas y la zona descubierta poseyó funciones de jardín (viridarium) provisto de un pequeño estanque. Yacimiento Arqueológico de la Bienvenida-Sisapo. Almodóvar del Campo, Ciudad Real.

Una consecuencia directa de la presencia romana será la completa articulación de todo un entramado viario que servirá para administrar los recursos minerales. Los nuevos colonos no hicieron otra cosa que aprovechar, en parte, los viejos pasos utilizados para comunicar las cuencas del Guadiana y del Guadalquivir desde la llegada de fenicios y tartessos. Una vía principal recorría el valle de Alcudia enlazando Sisapo con Augusta Emerita y Caesaraugusta. Otros caminos, no tan importantes como los anteriores, comunicarían este centro administrativo con las ciudades de Corduba y Castulo. Sisapo y Cástulo constituyeron los dos centros mineros más importantes a un lado y a otro de Sierra Morena.

Tramo de antigua calzada a su paso por Baños de la Encina (Jaén), que uniría los dos importantes centros mineros de Sisapo y Cástulo situados a ambos lados de Sierra Morena.

Lógicamente, las distintas calzadas fueron celosamente vigiladas a través de puestos de control o pequeños fortines. Esto mismo sucederá en el centro minero que, en los primeros albores de la colonización, será objeto, más que probablemente, de la presencia del ejército con algún cuartel o campamento en la zona; o por lo menos en los últimos años de la República y los numerosos acontecimientos bélicos que se dieron en ella (Viriato, Sertorio, las guerras civiles entre César y Pompeyo)

En Hispania se produjo una verdadera colonización desde el primer momento de su conquista, muy posiblemente desde la toma de Qart Hadasht. Este hecho histórico provocó una especie de efecto llamada haciendo que los itálicos desembarcaran en sus aguas con las miras puestas en la explotación de las minas, las cuales, y hasta hacía muy poco, se encontraban bajo monopolio cartaginés; la victoria sobre Cástulo por el ejército de Escipión no hizo más que ampliar nuevas expectativas. En este periodo, lo normal era que las compañías de publicanos pagasen una suma de dinero por el derecho a explotarlas durante los cinco años en los que los censores desempeñaban el cargo, muchos de los cuales eran equites.

Estrabón (3.2.10), sobre las minas de Carthago Nova: “Actualmente las minas de plata están todavía en explotación, pero aquí como en otros lugares han dejado de ser públicas, para pasar a propiedad particular.”.

Desde un primer momento, las minas hispanas habían sido declaradas de dominio público. Pero el Estado, para obtener un mayor rendimiento en sus explotaciones, decidió pasarlas a manos de particulares, siendo explotadas a título individual o integradas en societates publicanorum. Este hecho motivará una enorme y constante llegada de nuevos itálicos a partir del 140 a.C. La explotación de las ricas minas hispanas se convirtió en un motivo más que justificado para la definitiva permanencia de estos hombres, lo que permitió la difusión de la lengua, las leyes y la religión de Roma.

YACIMIENTO SISAPO

Yacimiento Arqueológico de la Bienvenida-Sisapo. Almodóvar del Campo, Ciudad Real.

Dicho traspaso no privaba al Estado romano de la propiedad de las minas, sino que los convertía en una especie de concesionarios perpetuos, más o menos estables. Los minerales seguían perteneciendo al propietario del suelo, por lo que para extraer el mineral en las provincias se necesitaba del permiso del dueño, es decir, el pueblo romano en periodo de la República y del emperador en época imperial. En realidad, el Estado romano era el que disponía de casi la totalidad de las minas: las de plata en manos particulares, pero las de cinabrio en Sisapo, aún en época Flavia y por su peso en la economía y su importancia, seguían estando en manos de publicanos que la explotaban a través de la sociedad Socii Sisaponensis.

Los primeros restos que acreditan la presencia romana en Sisapo se remontan a finales del siglo II a.C., momento en el que se incorporaría a los patrones políticos y económicos marcados por Roma desde el 180 a.C.

CESTO

CESTO. Madera y fibra vegetal. Siglo I. Mazarrón, Murcia. La minería hispanorromana obtuvo unos rendimientos extraordinarios gracias a la aplicación de nuevas tecnologías y métodos de excavación y extracción, como el empleo de norias y bombas hidráulicas. También se utilizaron instrumentos más tradicionales, como los cestos para desaguar a mano zonas inundadas o los picos para extraer o machacar el mineral. Museo Arqueológico Nacional de España.

La actividad minera de su territorio y el beneficio a gran escala se producirá a partir del siglo II a.C., siendo la primera mitad del siglo I a.C. el momento de mayor auge y actividad recogidos. Sólo desde el siglo I d.C. se llevará a cabo un racionamiento sobre la explotación, concentrándose la extracción de los minerales en aquellos yacimientos que fueron considerados como más rentables, momento también en el que se inicia el desarrollo de los asentamientos rurales relacionados con la actividad agropecuaria.

Una transformación urbanística importante tendrá lugar a comienzos de la nueva Era, periodo de Augusto, consolidándose un nuevo trazado urbano en la capital minera de esta comarca. Siendo Municipio Augusteo, Sisapo formará parte de la Hispania Citerior Tarraconensis, adscrita al Conventus Carthaginensis.

Diodoro (Fontes Hispaniae Antiquea): “… bajo tierra en las galerías, día y noche, van dejando la piel y muchos mueren por la excesiva rudeza de tal labor. Pues no tiene cese ni respiro en sus trabajos, sino que capataces, a fuerza de golpes, los obligan a aguantar el rigor de sus males…”.

La explotación de las minas de cinabrio y plata, antes de la llegada de particulares y sociedades, fue realizado exclusivamente por los esclavos de la conquista, los cuales tuvieron que soportar, hasta la extenuación, un trabajo duro e insalubre.

Estrabón (3,2,8): “Los hornos de plata se hacen altos, con el fin de que los vapores pesados que se desprenden de la masa del mineral se volaticen y que son graves, densos y peligrosos.”.

ESTELA FUNERARIA

ESTELA FUNERARIA. Piedra arenisca. Siglo I. Baños de la Encina (Jaén). Junto a esclavos y hombres libres, los niños también intervinieron en el trabajo de las minas. Este monumento funerario se levantó en memoria de Quartulus, representado con el cesto para el transporte de mineral y un pico, quien murió a los 4 años. Museo Arqueológico Nacional de España.

Una gran cantidad de hombres, mujeres y niños tomados como esclavos se precisaron para abrir las galerías y extraer esta ingente cantidad de mineral. Calzados con sandalias de esparto y equipados con gorros cubre-espaldas y rodilleras, también de esparto, profundizaban en las grutas artificiales, estrechas y abovedadas.

Para abrirlas, se hacía fuego con madera junto a la roca y se esperaba a que ésta estuviese caliente. De esta forma, acababa resquebrajándose y saltando por los aires. A continuación, se trabajaban con el pico hasta alcanzar la forma característica de las galerías romanas. Cada cierto trecho, se tallaba un hueco en la pared para depositar las lámparas de iluminación y seguir profundizando.

Plinio (33, 97): “Por todo este espacio están los aquitani, de por día y noche, achicando las aguas que dan lugar a un arroyo, no revelándose sino a medida de la duración de las lámparas.”.

Inicialmente, para localizar los nuevos filones se tomaba como referencia los trabajos realizados con anterioridad. A partir de aquí, se observaba el color de la tierra, la escarcha en la vegetación, las irregularidades de las hojas de los árboles y el color de las aguas subterráneas.

LUCERNAS

LUCERNAS. Arcilla. Siglos I-III. CLAVO. Hierro. Siglos I-III. Museo Arqueológico Nacional de España.

Decidida la zona a excavar, se practicaban catas, pequeños pozos o galerías, asegurándose de la existencia de vetas. En caso de que el filón encontrado fuera de poca importancia, se deshechaba y se trazaba, paralelamente, otra galería o pozo.

Si el mineral asomaba cerca de la superficie, se trabajaba a cielo descubierto, practicando grandes zanjas sobre el terreno. Cuando quedaba a mayor profundidad, se procedía a la realización de excavaciones subterráneas, pozos y galerías, hasta extraerlas con herramientas sencillas como picos, picos-martillos, mazas y cuñas.

Introducían y sacaban a hombres mediante torres, practicaban desagües, abrían pozos y galerías, trabajaban bajo humos tóxicos. Miles y miles de esclavos perecieron desprendidos en los profundos pozos, ahogados, aplastados por los derrumbes de las galerías, asfixiados o, simplemente, extenuados en los trabajos de las minas hispanas durante la conquista y romanización de la península ibérica. Esa fue la realidad de los pueblos sometidos en el periodo de la conquista romana.

RESTOS DE PIGMENTOS

Restos de pigmento rojo en fachada. Antigua ciudad hispanorromana de Sisapo, actual La Bienvenida. Almodóvar del Campo, Ciudad Real.

Pero a base de miel, sustancias grasas y un poco de pigmento blanco, las esclavas aplicaron una capa uniforme por el rostro de la domina con objeto de aclararlo y mostrar una piel blanquecina. A continuación, sobre los pómulos, una capa elaborada a base de pigmento de cinabrio, el minio, con el que buscaron darle un aspecto más saludable. Para potenciar su mirada, se le pintó una ligera línea negra alrededor de los ojos con un tono oscuro elaborado a base de cenizas. También le han pintado los labios con el mismo pigmento rojo vivo.

La patricia acerca su cara al espejo y hace juntar los labios. Su mirada es penetrante y la piel luminosa. El trabajo de sus esclavas ha sido encomiable, el objetivo era rejuvenecer su rostro y lo han conseguido satisfactoriamente. Ahora sólo queda el cabello. Para las celebraciones de por la mañana ha decidido un peinado sencillo, llevárselo hacia atrás para formar un rodete anudado y sostenido con horquillas y cintas al modo de como lucen sus melenas las más jóvenes. Para el banquete nocturno, algo más atrevido, más sensual, una peluca que le haga mostrar bella y espléndida a los ojos del resto de asistentes.

YACIMIENTO DE SISAPO

Yacimiento Arqueológico de la Bienvenida-Sisapo. Almodóvar del Campo, Ciudad Real.

A partir del siglo V d.C., el solar de Sisapo quedará abandonado hasta convertirse en cantera de las construcciones medievales. Tras el esplendor de la época romana, la explotación de cinabrio será retomada por el imperio islámico. Como dato curioso, durante la Edad Media y combinado con cera de abeja, el cinabrio molido se utilizará para elaborar el lacre con el que se sellaban los documentos de importancia.

Bibliografía:

  • Cartelería del yacimiento.
  • Breve historia de las minas de Almadén. Ciudad Real.
  • Un día en la antigua Roma (Alberto Angelo)
  • Administración de las minas en época romana. Su evolución (Jose María Blázquez)
  • Las explotaciones mineras y la romanización de Hispania (Jose María Blázquez)
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