Cerro da Vila

Quarteira. Faro, El Algarve

Nos propusimos recorrer Portugal, aunque, en esa ocasión, sólo podíamos cubrir su mitad. La mejor opción era comenzar, desde el sur dirección al centro del país, aprovechando la proximidad de nuestro punto de partida. Para el año siguiente reservaríamos la otra mitad, cuando, de tierras gallegas, descendiéramos de norte a centro. A primera hora de la tarde habíamos llegado a nuestro segundo destino, después de disfrutar de las ruinas de Milreu. Se trataba de Cerro da Vila, otra villa romana localizada en la turística región del Algarve y a tan sólo veinticinco kilómetros de la anterior. Pero, ¿realmente estábamos ante los restos de otra residencia rústica, tal y como aparecía descrita en las fuentes informativas?

Sigue leyendo

Castrejón de Capote

Higuera la Real, Badajoz

Se escucharon las tubas mientras resonaban gladios contra los escudos. Desde el ocaso, las caligae romanas marcharon en columna allá donde los estandartes señalaban su nuevo objetivo: un asentamiento céltico en la rica y verde Baeturia.

Sigue leyendo

Contrebia Belaisca

Cabezo de las Minas. Botorrita, Zaragoza

Hasta entonces sólo habían combatido como fuerzas mercenarias fuera de su territorio. Indistintamente, tanto en el bando cartaginés como en el romano, allí donde se había requerido la presencia de sus armas, caballos y valor, cosecharon grandes riquezas y enorme prestigio; eran pueblos que vivían por y para la guerra.

Sigue leyendo

Acilia Plecusa

Esclava, liberta y matrona. Nacida en el municipio Flavio de Singilia Barba durante el siglo II d.C, bajo este nombre encontraremos un ejemplo excepcional de ascenso meteórico en la sociedad hispanorromana. Pero no solo a nivel municipal o provincial como cabría suponer, puede que, incluso, a nivel imperial. Su historia nos enseña cómo una simple esclava puede llegar a convertirse en una de las personas más importantes e influyentes de la Hispania romana de ese periodo.

Sigue leyendo

Capara, municipio Flavio

Yacimiento Arqueológico de Cáparra

(Guijo de Granadilla – Oliva de Plasencia, Cáceres)

Último cuarto del siglo I a.C., Augusta Emerita se va a definir como capital de la Lusitania. Todo el extenso territorio que abarcará la nueva provincia hispana ya se encuentra bajo dominio romano. Las comunidades nativas, que habitaban las altas montañas, han sido obligadas a descender y a establecerse sobre llano; buscaron, ante todo, tierras fértiles donde cultivar y ricos pastos con los que alimentar a la ganadería.

Sigue leyendo

Yo soñé con Viriato

Yacimiento Arqueológico Laderas de Morana. Lucena, Córdoba

ESTATUA DE VIRIATO

Estatua de Viriato en Zamora.

En dos ocasiones salí a su encuentro y por dos veces regresé con las manos vacías. Sabía que estaba allí, escondido entre rocas y agreste vegetación, pero no lograba dar con él. Confieso que durante un tiempo llegué a sentirme como el mismo Serviliano en su incansable persecución sobre el insurrecto Viriato por tierras hispanas, pues nunca lograba alcanzar mi objetivo. Aún peor, se había convertido en una verdadera obsesión; una idea que, por mucho que intentara, no podía quitármela de la cabeza.

Esta es la historia de esta persecución y de unos restos arqueológicos que los historiadores del lugar han querido identificar con la antigua Erisana, oppidum nombrado por Apiano en su obra Historia Romana: Sobre Iberia.

Sigue leyendo

El trazado viario

Empieza a hacerse tarde. No puedo perder un instante más si quiero llegar a la hora prevista para el encuentro con Caecilius Avitas.

Según las indicaciones que me proporcionó el día nuestra última reunión en Corduba, su domus debe quedar muy próxima a esta zona residencial, en el área de insulae distribuidas a lo largo de la calzada. Parece que se trata de la misma viae que tomé al cruzar la puerta del puente, pero en dirección norte. En realidad, corresponde al primer cardus minimus que atraviesa la urbe y que circunda su muralla por la cara interior.

CALZADA ROMANA EN DOMUS ALCAZABA - MERIDA

Tramo de calzada romana junto a las domus de la Alcazaba. Mérida.

Sigue leyendo

Zona residencial junto a la puerta monumental

CIUDADANOS

Retrato (funerarios) de ciudadanos. Museo Nacional de Arte Romano de Mérida.

Fue atravesar la puerta monumental del flumen Anae y desbordarme el enorme bullicio que la propia Augusta Emerita generaba en su interior. El gran alboroto de sus calles provocó el despertar de mi letargo y tranquilidad del que venía disfrutando a lo largo de todo el viaje.

Ciudadanos, libertos, esclavos, viajeros, comerciantes y demás gentes de a pie transitaban las viae de la urbe a través de sus amplias aceras porticadas. Los que iban sobre monturas y carruajes, utilizaban cómodamente el ancho de las calzadas. Igualmente ocurría con aquellos que se desplazaban recostados en literas portadas por sus esclavos. La gente iba y venía de un lado para otro, cruzando las insulae y recorriendo las calles en distintas direcciones. Se trataba de uno de los puntos principales y mayor concurrencia de la colonia: el inicio del decumanus maximus.

Sigue leyendo

La puerta del puente

A30A01 - PUERTA DEL PUENTE - MERIDA

Restos de la puerta monumental en la Alcazaba de Mérida y a la que se accedía a la antigua ciudad romana tras cruzar el puente. Mérida

Cuatro son las puertas principales por las que se accede a la ciudad de Augusta Emerita, situadas cada una de ellas en los extremos de sus dos arterias principales: decumanus y cardus maximus. En concreto, la puerta donde me encuentro se ubica justo al final de la travesía del puente, sobre una gran explanada y dando inicio a la gran calzada del decumanus maximus – vía que recorre la ciudad de Oeste a Este atravesando la zona pública de la colonia -. La puerta del puente es, sin lugar a dudas, el área de acceso a la urbe donde se concentra un mayor tránsito de personas y carruajes cargados con mercancías. Ello se debe a su privilegiada localización, próxima a los cruces viarios de algunas de las calzadas comerciales más importantes del territorio hispano.

Sigue leyendo

Los emeriti

Por fin avistaba Colonia Augusta Emerita después de recorrer las casi setenta leguas que la distan de Colonia Patricia. Desde la orilla opuesta a la ciudad, justo al otro lado del puente que atraviesa el curso del flumen Anae, alcanzaba a contemplar la urbe en todo su esplendor.

Sigue leyendo