Tierra, sudor y sangre

El desastre de al-Araq (IV)

Los yelmos de los castellanos ya se reconocían a la distancia. Abu Yahya, el jeque almohade, a voz en cuello gritó su primera orden. Entonces los estandartes califales se agitaron, señal que fue interpretada, rápidamente, por los jefes de las diferentes cábilas que pasaron a transmitirla a sus hombres. En una impecable maniobra sincronizada, al unísono las líneas de lanceros más avanzados hincaron rodilla en tierra y, pertrechados tras sus escudos, asomaron picas hacia el exterior, clavando el otro extremo de las astas en el suelo.

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En orden de batalla

El desastre de al-Araq (III)

… que todos los que he consultado antes que a vosotros, aunque son los primeros por su valor, por su pericia en las guerras y por su esfuerzo y poder, no conocen la manera de guerrear de los cristianos como vosotros, que sois sus vecinos y estáis acostumbrados a combatirlos y sabéis de sus estratagemas y costumbras.”. (Libro de la increíble historia de los reyes de al-Andalus y Marruecos. Autor: Ibn Idhari)

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Las murallas de Ávila

Cuenta una leyenda abulense que en el año de 1.112, Alfonso I el Batallador, belicoso monarca del reino de Aragón, plantaba sus tropas ante las murallas de la ciudad de Ávila. Su exigencia, que el Niño Rey le fuera entregado.

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Días de frontera

Castillo de Lorca. Murcia.

El miércoles, 13 de abril del año del señor de 1.407, a la puesta de sol, como regente de Castilla el Infante fue a tomar licencia a la reina y besar las manos del rey, su sobrino, antes de partir a la Andaluicía con la alta misión de dirigir la guerra. Y como quiera que la reina le rogase que permaneciese allí esa noche, tan gran deseo tenía de combatir en Tierras de Moros que no quiso quedarse y fue a dormir a Vernuy de Palacios, que se encuentra a legua y media de Segovia, junto a la Infanta Leonor, su mujer, y sus hijos Don Alonso y Don Juan.

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Arrepentimientos

Ermita de San Mamés. Aroche, Huelva

Arrepentimiento: sentimiento de la persona que lamenta haber hecho una cosa o dejado de hacer.

Arrepentimiento: Pentimento en su forma italiana. Corrección o enmienda realizada por el propio autor de una obra, manifestando con ello un cambio de idea al pintar encima de la composición y modificar, parcialmente, el dibujo o pintura inicial

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El castillo del hambre

Castillo de Andrade. Pontedeume, A Coruña

En el año de 1371 finalizaba la obra de la fortaleza de los Andrades. El castillo, más bien una atalaya, había sido levantado sobre los restos de una antigua fortaleza datada entre los siglos XII-XIII. Se situaba sobre el monte Pena Laboreira que hacía de defensa natural en gran parte de su entorno. Desde sus alturas se conseguía dominar todo el territorio dependiente de este señorío gallego.

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La leyenda de Medellín

Castillo de Medellín. Badajoz

A la muerte de este primer Conde (Rodrigo Portocarrero) le sucedió su hijo primogénito y heredero don Juan, a quien su madre disputó los derechos al condado encerrándole para su seguridad en una habitación secreta y casi subterránea de la planta baja del cubo o torreón que ocupa la parte central de la muralla que mira al Guadiana.

Nada menos que cinco años, según datos de la tradición, estuvo el desgraciado don Juan encerrado en aquella reducida prisión sin más luz que la muy escasa que entraba por la aspillera que aún existe, ni más ventilación y aire que el que de aquel pequeño espacio dentro del cual tenía que satisfacer todas sus corporales necesidades y sin ver ni hablar a nadie más que al criado que, de vez en cuando, bajase – también colgado – a limpiar la habitación.

Entablada las negociaciones parece que don Juan exigió que rompiera el muro como hoy está y aún se conserva la rotura, tratando de probar, por ésta su inocencia, al salir por sus pies y no colgando como entró.”.

CASTILLO DE MEDELLIN

Castillo de Medellín. Badajoz.

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La marcha almohade

El desastre de al-Araq (II)

Luego salió [el califa] el sábado – diez de junio [de 1195] – y mandó pasar revista; cabalgó todo el ejército con pertrechos completos y atavía espléndido y cuando acabaron de montar a caballo y se terminó la organización de jinetes y peones; cabalgó al-Mansur y fue con los secretarios y visires y los parientes e hijos; los revistió en sus puestos, fila por fila y cábila por cábila, y les agradeció su cuidado y preparación con las más hermosas gracias. Se sacaron la barakat – sueldos y donativos – y se movilizaron los contingentes habituales y todos los soldados inscritos.”. (Libro de la increíble historia de los reyes de al-Andalus y Marruecos. Autor: Ibn Idhari)

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Praeludium

El desastre de al-Araq (I)

Después del desastre vino la rapiña y el despojo. A continuación, el olor a muerte de la carne descompuesta. Mientras intento aclarar mis pensamientos y dejar de manifiesto lo aquí acontecido, desde las saeteras veo marchar una partida sarracena de jinetes en cabalgada dirigiéndose, libremente, hacia los campos del Norte. Más cautivos y más cadáveres aguardan, del mismo modo que en las últimas jornadas hemos padecido.

Me embriaga el dolor y la desolación por la pérdida de los hermanos caídos y de todos aquellos buenos cristianos que han corrido la misma suerte. Ninguno de ellos ha recibido digna sepultura, que Dios perdone sus almas. La frontera ha retrocedido y Consuegra se mantiene como única plaza avanzada, aislada y sin apoyos, como ínsula en mitad de un mar de tempestades ahora controlada por las huestes enemigas. ¡Oh Señor misericordioso, danos fuerza para resistir y seguir combatiendo en tu nombre! ¡Qué nuestros brazos no flaqueen al empuñar las armas en el día del juicio final!

01 - CASTILLO DE MUELA

Castillo de la Muela. Consuegra, Toledo.

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La última partida de ajedrez (continuación)

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En el exterior, las cosas habían cambiado desde que Yusuf fuera apresado. Don Enrique III de Trastámara había fallecido y su hijo Juan II, el pequeño niño rey de tan sólo veintidós meses de edad, lo había sucedido en el trono. Para la regencia de Castilla se hicieron cargo la madre, doña Catalina de Lancáster, y su tío don Fernando I de Aragón. Este último protegía al heredero con arduos deseos de seguir conquistando nuevas tierras a los musulmanes.

PASAJE ABOVEDADO QUE COMUNICABA EL BARRIO DEL ALBAICÍN CON EL NÚCLEO DE LA ANTIGUA MEDINA

Pasaje abovedado que comunicaba el Barrio del Albaicín con el núcleo urbano de la antigua medina. Salobreña, Granada.

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