El mito de Pélope e Hipodamía

Mosaico en Villa Romana de NohedaVillar de Domingo García, Cuenca

El triclinium de la villa señorial de Noheda, un enorme comedor preparado en una gran sala de planta rectangular de la que destacaban tres exedras. De techos abovedados y paredes enlucidas con bellos frescos, su interior estuvo decorado con un buen número de esculturas y, esto hay que subrayarlo, impresionantes mosaicos. Uno de estos pavimentos hace alusión al conocido como mito de Pélope e Hipodamía. Sabed que el mosaico de Noheda es hasta la fecha la única pieza que detalla, de forma íntegra, todos los episodios del pasaje recogido en la mitología griega. Por este mismo motivo, hoy paso a relataros su historia aprovechando cada uno de los detalles que en él fueron representados y que se narran sobre su superficie.

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Monasterio de San Xoan de Caaveiro

Fragas do Eume

Cuenta la leyenda que con el Eume nacieron dos ríos más en la Serra do Xistral, el Sor y el Landro. Dios prometió que al primero que consiguiera desembocar en el mar, le entregaría a un hombre todos los años como ofrenda. Los tres pactaron que recorrerían juntos el camino y llegarían al mismo tiempo. En un lugar, cansados de su viaje, decidieron descansar. Uno de ellos despertó primero y traicionándo al resto, emprendió el viaje sólo hacia el Océano. El otro, al abrir sus ojos y comprobar que faltaba uno de los tres, decidió abandonar también el lugar dejando sólo al Eume con su sueño. Así el Eume, al despertar, se sintió traicionado. Enfurecido y embravecido, emprendió el viaje saltando todo lo que se le interpuso en el camino, formando valles y saltos hasta llegar el primero. Por este mismo motivo, el Eume todos los años se llevaba la vida de algún hombre debido a la bravura de sus aguas, mientras que los otros dos, Sor y Landro, fueron relegados a meros y simples afluentes.

Río Eume a su paso por el Parque Natural Fragas do Eume. A Capela, A Coruña.

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El castillo del hambre

Castillo de Andrade. Pontedeume, A Coruña

En el año de 1371 finalizaba la obra de la fortaleza de los Andrades. El castillo, más bien una atalaya, había sido levantado sobre los restos de una antigua fortaleza datada entre los siglos XII-XIII. Se situaba sobre el monte Pena Laboreira que hacía de defensa natural en gran parte de su entorno. Desde sus alturas se conseguía dominar todo el territorio dependiente de este señorío gallego.

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