(BH. VII): Las carencias de Cneo

En el transcurso de la noche, una vez producidos los primeros enfrentamientos, Cneo Pompeyo ordenó abandonar sus posiciones e incendiar el campamento que hasta esos momentos había ocupado. Así lo dictaba el decálogo de estrategia militar para estos casos: procurar que las construcciones o materiales empleados no fueran reaprovechados por el enemigo y, en segunda instancia, utilizar el humo generado como elemento de protección que garantizara una retirada segura de tropas.

Cruzó las aguas del Salsum Flumen dirección sur, dando un amplio rodeo para evitar aproximarse por las inmediaciones de Ategua. Atravesó los ricos valles de esta parte de la campiña, siempre tan propicias para la guerra a campo abierto. Finalmente, optó por levantar su nuevo campamento sobre las laderas de un altozano a medio camino entre la ciudad de Ucubi, fiel a su causa, y el oppidum asediado.

RIO GUADAJOZ

Río Guadajoz, antigo Salsum Flumen, a su paso por Santa Cruz. Córdoba.

Mientras tanto, César continuaba con sus pretensiones de poner sitio a la plaza pompeyana. Ya habían finalizado las obras de la gran línea de circunvalación que protegería los castella menores, ocupados estos por las tropas a espaldas del Castrum Aestiva o campamento principal. Debía impedir a toda costa sorpresas como las acontecidas la noche anterior y, a la vez, evitar la posible entrada o salida de más enemigos.

En esos instantes sus hombres se afanaban por construir una gran rampa de ascenso con la que alcanzar la altura de las murallas de la ciudad. Esta operación se llevaría a cabo con las torres de asalto que se estaban fabricando en las inmediaciones. Todo el campo ocupado por el ejército del Dictador era un hervidero de legionarios trabajando sin descanso; vigas de madera, montañas de arena y otros materiales quedaban esparcidos por el lugar. Desde la distancia ya se podía distinguir la enorme tala realizada.

FORTIFICACION IBERO-ROMANA - ATEGUA

Fortificación íbero-romana. Yacimiento arqueológico de Ategua. Santa Cruz, Córdoba.

La nueva posición pompeyana distaba de Ategua unas dos millas aproximadamente, idónea para controlar los movimientos de César. Pero Cneo, bajo esta situación tan favorable, no se atrevió a sacarle ventaja y atacar. Ni tan si quiera envió socorro a la población cercada. En su caso, se limitó exclusivamente a vigilar.

El hijo de Pompeyo el Magnus era plenamente consciente de sus limitaciones; debía ser cauto, no un cobarde. Tenía bajo sus órdenes trece legiones completas con sus respectivas águilas. De todas ellas, las que consideraba mejor preparadas eran sólo dos: la Legio Vernácula y la II Legión, ambas desertoras del antiguo legado cesariano Trebonio. Las dos eran su auténtica unidad de élite, excelentemente adiestradas y equipadas. En el caso concreto de la Legio Vernácula, siempre se habían mostrado fervientes seguidores a la causa de su padre. Por ejemplo, estos mismo hombres se negaron a socorrer al gobernador cesariano Casio Longino cuando sufrió el atentado en Corduba unos años atrás.

03 - GLADIUS ROMANO - MUSEO HIST ARQ MUNICIPAL BAENA

Gladius romano. Museo Histórico Arqueológico Municipal de Baena, Córdoba.

Después contaba con otra legión formada por colonos romanos en tierras hispanas, se trataban de antiguos soldados reenganchados. Y también estaban los hombres de Afranio que había conseguido traer desde África tras el desastre de Thapsus. En total, pensaba Cneo, cuatro legiones formadas por profesionales veteranos.

Ahora bien, el resto de ellas, nueve legiones, la constituían desertores de César y tropas auxiliares, indígenas hispanos llamados a la guerra u obligados para tal fin.

Frente a su ejército, los veteranos de las Guerras de las Galias. Gente experimentada en combate, en sufrir todo tipo de inclemencias y penurias, incluso hambre si era preciso. Oficiales y suboficiales veteranos que llevaban años sirviendo a las órdenes de Julio César en sus distintas campañas, con una moral de victoria mayor que sabían transmitir perfectamente a sus hombres. Los mismos que ahora no se detenían en el asedio a la ciudad de Ategua.

PUNTAS DE LANZA - MUSEO HIST ARQ MUNICIPAL BAENA

Puntas de lanzas íberas localizadas en el término municipal de Baena. Museo Histórico Arqueológico Municipal de Baena, Córdoba.

Para su enfrentamiento con César en Hispania, Cneo Pompeyo había logrado reunir el mayor número de efectivos de los que jamás pudo contar: setenta y tres mil soldados entre romanos, hispanos y aliados. Un nutrido ejército heterogéneo frente a los cuarenta y un mil de su enemigo. Pero, desgraciadamente, había sido el que más apresuradamente consiguió alistar y para el que contó con menos tiempo para su correcto adiestramiento y preparación. Estas eran las carencias de Cneo y él lo sabía. A sus hombres les tocaría luchar a la desesperada, pensó.

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3 pensamientos en “(BH. VII): Las carencias de Cneo

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  2. Enhorabuena por el trabajo, estoy interesado en Bursavo, o Bursavola, aparece en un par de ocasiones quiero recordar, después de la toma de Ategua y sobre intendencia de madera en la batalla de Munda. Saludos

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