Deméter

Deméter, hija de Chrono y Rea, para la población griega era su diosa de la siembra, los cereales y las plantas; la divinidad a la que debían honrar en tiempos de cosecha. Todos los años era la inmortal encargada de hacer madurar el dorado trigo en los campos helenos y, cada final de verano, los habitantes, contentos y satisfechos, salían en procesión para agradecerle la fertilidad de sus tierras y abundancia de los frutos.

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Medusa

Villa de Río Verde. Marbella, Málaga

Según cuenta la mitología griega, Medusa, la ‘guardiana’ o la ‘protectora’, fue una de las tres gorgonas nacidas del incesto entre las divinidades marinas hermanas del inframundo Forcis y Cefo. A parte de ser la única hija mortal de las tres que tuvieron, también era la más bella de todas. Tal fue su belleza que llegó a cautivar al mismísimo Poseidón.

El rey de los mares, atraído por su gran hermosura, buscó seducirla hasta, finalmente, ultrajarla en uno de los templos sagrados dedicados a Atenea. Este acto de profanación provocó de súbito la ira incontenible de la diosa, por lo que no dudaría un instante en castigar a la joven a quien siempre había considerado como rival debido a su enorme atractivo. Primero la transformaría en monstruo con el mismo aspecto atroz que el de sus otras dos hermanas. No contenta con ello, acabará instigando en su muerte definitiva.

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El juicio de Paris

Museo del Mosaico Romano de Casariche, Sevilla

Esta historia comienza cuando Hécuba, reina y esposa del rey Príamo de Troya, sueña con aquel que, naciendo de su vientre, acabará incendiando y destruyendo su ciudad. Sin saberlo, los oráculos habían vaticinado que el niño que llevaba en su seno, traería consigo la tragedia al reino.

Temerosos por tan nefasta predicción, tras el alumbramiento de Paris sus progenitores decidieron abandonarlo en el monte Ida para que entre sus bosques y escarpes pereciera. Afortunadamente, la criatura fue encontrada por unos pastores que lo pusieron bajo su protección como si fuera su propio hijo. Fue de esta forma como el que llegará a convertirse en el príncipe Paris de Troya vivirá su juventud siendo un humilde pastor en las montañas cercanas a la ciudad que le vio nacer.

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