La transformación musulmana de Augusta Emerita

En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso. Bendición de Dios y Su protección para los que obedecen a Dios. Ordenó construir esta fortaleza y servirse de ella como refugio de los obedientes el emir Abd al-Rahman, hijo de al-Hakam –glorifíquele Dios–, por medio de su camil Abd Allah, hijo de Kulayb b. Talaba, y de Hayqar b. Mukabbis, su sirviente [y] Sahib al-bunyan, en la luna del postrer rabi del año doscientos veinte” [abril del año 835 d. C.]

PLACA CONMEMORATIVA ABDERRAMAN II - ALCAZABA DE MERIDA

Placa conmemorativa de Abderraman II en Alcazaba de Mérida.

Sigue leyendo

Anuncios

Caviclum, villae a mare

Yacimiento Arqueológico Faro de Torrox, Málaga

Desde el horizonte se divisa un inmenso promontorio extendido mar adentro, como si de una gran lengua rocosa se tratara. Un espacio donde la mano del hombre ha logrado arrebatar una pequeña porción de su reino al propio Neptuno y el señor de las aguas, en lugar de cargar su ira contra ellos, los obsequia con cuantiosos frutos. Allí, en tierra firme, se alza Caviclum presidida por una majestuosa villae maritimae.

CALA FARO DE TORROX

Cala del Faro de Torrox y al fondo el litoral malagueño. Torrox Costa.

Sigue leyendo

El juicio de Paris

Museo del Mosaico Romano de Casariche, Sevilla

Esta historia comienza cuando Hécuba, reina y esposa del rey Príamo de Troya, sueña con aquel que, naciendo de su vientre, acabará incendiando y destruyendo su ciudad. Sin saberlo, los oráculos habían vaticinado que el niño que llevaba en su seno, traería consigo la tragedia al reino.

Temerosos por tan nefasta predicción, tras el alumbramiento de Paris sus progenitores decidieron abandonarlo en el monte Ida para que entre sus bosques y escarpes pereciera. Afortunadamente, la criatura fue encontrada por unos pastores que lo pusieron bajo su protección como si fuera su propio hijo. Fue de esta forma como el que llegará a convertirse en el príncipe Paris de Troya vivirá su juventud siendo un humilde pastor en las montañas cercanas a la ciudad que le vio nacer.

Sigue leyendo