Complejo termal: continuación

Los Baños de Alhama de Murcia

Como comentábamos en publicaciones anteriores (pulsa aquí para leer), cuatro fueron los manantiales que surtían de aguas salutíferas al antiguo balneario romano de Alhama de Murcia. Tres de ellos lo hacían a temperaturas muy elevadas, destinadas a los distintos usos terapéuticos practicados en las salas termales. El cuarto manantial, también de aguas mineralizadas pero a 19ºC, fue empleado para la ingesta directa del enfermo cuando su tratamiento así lo requería. También se utilizaron en los baños de pulverización y, sobre todo, en el aprovisionamiento de las diferentes piscinas dedicadas al recreo.

Porque entorno a las dos salas abovedadas destinadas a baños medicinales se construyeron unas termae clásicas de tipo lineal provistas de caldarium, tepidarium y frigidarium. Su función, en este caso, fue para el ocio de los ciudadanos e, indudablemente, complementaron a las primeras.

CALDARIUM DE LAS SALAS RECREATIVAS

Caldarium correspondiente a las salas de baño de uso recreativo. Centro Arqueológico Los Baños. Alhama de Murcia.

12 - VISTA DEL HYPOCAUSTUM DEL CALDARIUM

Vista del hypocaustum del caldarium en los baños de usos recreativos. Centro Arqueológico Los Baños. Alhama de Murcia.

En definitiva, estaríamos hablando de un verdadero complejo termal construido en este parte de la región de Murcia; unas instalaciones a las cuales la población acudiría a ellas por necesidades de salud y, además, como lugar de encuentro dentro del marco de las relaciones sociales, tal y como era costumbre en la época.

Muy posiblemente este complejo, aun no siendo de la misma envergadura y magnitud que los construidos en las grandes ciudades del Imperio, también contara con personal adscrito a él. Era comunes los esclavos especializados que prestaban sus servicios a los bañistas, acudieran éstos con dolencias o no. Así, por ejemplo, estaban los unctores, encargados de realizar las unciones y preparar el cuerpo del individuo que iba a recibir el masaje del tractator o masajista; los aliptes, que seguían las indicaciones médicas para tratar las dolencias de los enfermos, aparte de los esclavos encargados de ayudarlos; los alipilus o depiladores; los capsarius, cuya función era la de vigilar las pertenencias de los bañistas evitando su sustracción por parte de los fure balnearii o ladrones de balneario. Y, por supuesto, no podía faltar la mano de obra requerida para el mantenimiento continuo de las distintas salas e instalaciones.

13 -SALIDAS DEL AIRE

Salidas comunicadoras entre salas del aire caliente. Centro Arqueológico Los Baños. Alhama de Murcia.

La creencia en las propiedades curativas y milagrosas de este tipo de aguas estuvo muy arraigada en la cultura romana, por lo que era frecuente que fuesen dedicadas a divinidades vinculadas a ellas, a la salud e, incluso, a la fertilidad de los propios bañistas. Es por ello por lo que en el interior de las instalaciones se les reservaba siempre un lugar privilegiado para la exposición de su imagen correspondiente.

El catálogo de dioses al que se podía recurrir era bastante amplio y diverso. Desde divinidades de naturaleza indígena, hasta aquellos otros de corte genérico exportados de Roma como fueron Diana, Fortuna, Genius, Hércules o Juno.

Estaban también las deidades relacionadas directamente con las aguas, como eran Neptuno y las Ninfas. O aquellos otros de condición sanadora como Apolo, Esculapio, Higia, Isis, Marte, Minerva, Mitra o Salus.

HORNACINA EN BAÑOS DE HOMBRES

Hornacina en baños calientes de hombres. Centro Arqueológico Los Baños. Alhama de Murcia.

En el caso del balneario de Alhama de Murcia se halló, dentro de la sala destinada a los baños termales para hombres, una hornacina donde iría colocada una de estas imágenes. En la actualidad se desconoce el dios o la diosa a la cual estaban dedicadas sus aguas.

OLPE ROMANO DE TRADICIÓN IBÉRICA

Olpe romano de tradición íbera con representaciones de pene en clara alusión a la fertilidad de las tierras. Centro Arqueológico Los Baños. Alhama de Murcia.

Las termas y balnearios, ya fuesen públicas o privadas, eran unas instalaciones de gran concurrencia en la antigüedad, independientemente del motivo por el que se acudían a ellas. En este sentido, era habitual el bullicio reinante en sus alrededores cuando coincidían los ciudadanos que las frecuentaban con los mercaderes y comerciantes de pequeños establecimientos que aprovechaban la afluencia de visitantes para intentar vender sus productos o prestar algún tipo de servicios, estuviesen o no relacionadas con la actividad balnearia. Por ejemplo, eran muy comunes los puestos para ventas de cerámicas, figuras o estatuillas de dioses, de producciones locales y relacionadas con la salud y la fertilidad.

A partir del siglo III d.C., y posiblemente debido a la crisis generalizada en la que se vio inmersa el Imperio, las termas construidas para el ocio y recreo de los habitantes de Alhama de Murcia dejan de utilizarse. De este hecho podemos deducir que las salas derivadas a este área termal estuvieron financiadas por la élite local; una clase social que acabaría abandonando los espacios urbanos para trasladarse, definitivamente, a las villae rústicas dedicadas a las producciones agropecuarias.

Por el contrario, las dos salas para baños terapéuticos se mantuvieron en uso, pero sin la grandeza de los siglos anteriores y en condiciones bastante precarias.

Se tiene conocimiento que la población del lugar continuó viviendo a los pies del cerro durante el periodo del bajoimperio. Pero sería en época tardoantigua cuando sus habitantes se vieron obligados a ocupar, nuevamente en altura, la zona Norte del altozano y a abandonar el antiguo emplazamiento. El motivo para ello pudo ser la inestabilidad que se vivió en Hispania en ese tiempo. De hecho, el nuevo hábitat se caracterizó por las fortificaciones construidas en pos de su defensa.

16 - YACIMIENTO LAS PALERAS

Yacimiento Las Paleras, situado en el sector norte del Cerro del Castillo y correspondiente al periodo tardoantiguo y habitado hasta el siglo X. Alhama de Murcia.

El agua, que había sido elemento abundante y eje principal de las termas en anteriores siglos, pasará a ser un bien escaso; sólo se podrá acceder a él mediante su carga y transporte desde la cercana fuente del viejo balneario donde los habitantes se reunían para abastecerse.

MURALLA Y TORRE DE VIGILANCIA

Muralla y torre de vigilancia en el asentamiento tardoantiguo de Las Paleras. Alhama de Murcia.

Tras la conquista musulmana de la Península y dentro del periodo Califal, nos llegan los primeros textos escritos de este territorio y en donde se hace mención a la ciudad de Laqwar. Es decir, la población tardoantigua que se encuentran los primeros musulmanes al irrumpir en la Península debió de conocerse con el nombre de civitas / fons Aquarum (la ciudad / fuente de las Aguas Termales), un topónimo que hacía clara referencia a las aguas que seguían manando en el lugar.

YACIMIENTO LAS PALERAS

Yacimiento Las Paleras. Alhama de Murcia.

Los nuevos colonizadores construirán su fortaleza en el sector Sur del Cerro del Castillo, aprovechando el escarpe rocoso natural y vertical del lado este. Su elección no fue fortuita, ya qye desde esa posición se controlaban las aguas termales y la ordenación de la población que, nuevamente, fue obligada a desalojar la parte Norte del Cerro para asentarse a los pies. En este último caso de haría de forma definitiva y hasta la fecha actual.

SALAS DEL BALNEARIO EN EPOCA CONTEMPORANEA

Restos de las sala del balneario adaptados a época contemporánea.

La nueva cultura reutilizará las antiguas instalaciones romanas, en concreto las salas abovedadas. A partir de esos momentos nacerá un nuevo topónimo en la zona controlada por los árabes para denominar su plaza: las Hammas (Alhama) o baños naturales de aguas calientes.

Para finalizar, y a modo de curiosidad, indicar que los baños naturales de Alhama de Murcia siguieron en funcionamiento hasta el siglo XIX, época en la que se construye un Hotel Balneario de tres plantas sobre las antiguas termas, adaptando las salas abovedadas de baños calientes y reutilizando los nuevos espacios.

Según leemos en la historia de este yacimiento, en la planta sótano de este hotel quedarían instaladas las habitaciones de baños y duchas modernas, baños de vapor, pulverizaciones y, lo que más llama la atención, unos baños para pobres separados del complejo privado. El resto de plantas dispondrán de habitaciones, cocinas, comedores, salón social y todo tipo de lujos y comodidades de los bañistas. Todos ellos, aspectos relacionados con la salud. los cuales ya  habían sido vividos en estas tierras casi dos milenios atrás.

SALAS DEL BALNEARIO EN EPOCA CONTEMPORANEA

Restos de las sala del balneario adaptados a época contemporánea.

Bibliografía:

  • Los baños termales minero-medicinales de Alhama de Murcia (José Baños Serrano)
  • El sector norte del Cerro del Castillo de Alhama de Murcia. Un asentamiento entre la antigüedad tardía y el mundo islámico (José Baños Serrano)
  • El balneario romano: aspectos médicos, funcionales y religiosos (Encarnación Oró Fernández)
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