Existe y es real

El juego que da una pieza

FUENTE AQUA AUGUSTA

Fuente Aqua Augusta. Museo Arqueológico de Córdoba.

Mañana soleada de domingo, que mejor día para darse una vuelta por la ciudad de Córdoba y visitar su espléndido museo arqueológico. Lo que no podía intuir, ni tan siquiera entrever en esa jornada dominical, sería como una sóla pieza me llamaría tanto la atención y, lo que es mejor, condicionaría mis futuras salidas a los montes de la Baetica.

El resto arqueológico en cuestión ha sido denominado como Inscripción de Fuente del Aqua (Vetus) Augusta, datada en el siglo I d.C. y localizada en calle Ramírez de las Casas Deza número 13 de la misma capital provincial (para conocer más sobre esta pieza en cuestión, pulsa aquí)

El texto que aparece en ella nos indica: «L. Cornelio de la tribu Sergia edil y duumvir, hizo construir con su propio dinero fuentes de piedra y efigies de bronce.» [Transcripción según CIL II2/7. Traducción según R. Hidalgo]

Fueron tres, como mínimo, los acueductos que abastecían de agua a la ciudad en la antigüedad: Aqua Augusta construido durante el principado de Augusto y denominado posteriormente como Aqua ‘Vetus’ Augusta; Aqua Nova Domitiana Augusta, durante el principado de Domiciano entre los años 81 y 96 d.C; y el tercero que las fuentes mozárabes, sobre los siglos VIII y X, recogieron con el nombre de fontis aureae aquaeductus o acueducto que abastecía a la fuente dorada. Este acueducto sería el mismo que surtiría de agua el palacio del emperador Maximiano Hercúleo (actualmente conjunto de Cercadilla) y demás edificios colindantes entre los años 293 – 305 d.C.

INSCRIPCION DE AQUA DOMITIANA AUGUSTA

Inscripción del Aqua Nova Domitiana Augusta. Finales del siglo I. Mármol. Hallada en Calle San Pablo, Córdoba. Museo Arqueológico de Córdoba.

Para nuestro artículo nos centraremos exclusivamente en el primero de ellos, es decir, el denominado como Aqua ‘Vetus’ Augusta. Ahora bien, si queremos entender el lugar que pretendemos mostrar, es preciso, previamente, que desarrollemos su contexto histórico. De esta forma la comprensión del paraje natural que visitaremos a continuación será mucho más amplia y enriquecedora.

Superado el período de destrucción en la que se vio inmersa la ciudad provocados por los conflictos librados entre los seguidores cesarianos y el bando pompeyano (Bellum Hispaniense), a Corduba se le otorgaría el nuevo rango de colonia de ciudadanos romanos. Este nuevo status trajo consigo una primera deductio de veteranos promovida por el mismo César.

Sobre el año 19 a.C. se llevó a cabo una segunda deductio, esta vez relacionada con las guerras cántabras (otro ejemplo de deductio realizado en este periodo lo podemos encontrar en los orígenes de la villae rústica hoy conocida como Villa Romana de Fuente Álamo. Puente Genil, Córdoba). Su nueva situación política y el asentamiento de los soldados veteranos provocaría, irremediablemente, un aumento considerable de la población y su necesaria ampliación de la trama urbana.

Pero sería en el cambio de Era y bajo la mano del Princeps Augusto (27 a.C. – 14 d.C.) cuando Colonia Patricia Corduba entrara de ello en un intenso programa de renovación urbanística y de monumentalización. Es en estas fechas cuando se acometen las grandes obras propagandísticas como el teatro, edificios públicos y el acueducto; construcciones todas que hacían imprescindible la intervención del erario público junto a la iniciativa de las élites locales. La ciudad disponía de mano de obra cualificada, los veteranos de las legiones y su experiencia en construcciones militares. Faltaba sólo la financiación para hacerlas realidad.

ACUEDUCTO ROMANO EN ESTACION DE AUTOBUSES

Acueducto romano en la estación de autobuses de Córdoba, muy próximo al Conjunto Arqueológico de Cercadilla.

Desde sus inicios Colonia Patricia siempre contó con abundancia en recursos hídricos debido a su proximidad con la vía fluvial del Baetis y a los arroyos que la flanqueaban a modo de defensas. Además, también disponía de importantes acuíferos subterráneos por donde discurrían las aguas bajo la ciudad. Estas características naturales permitieron su abastecimiento continuado, tanto público como privado, durante todo el período republicano. De hecho, años atrás cuando el primer intento de asedio a la ciudad, el propio César había desechado la idea de cortar su suministro debido al gran caudal con el que contaban los defensores.

ARROYO BEJARANO

Arroyo Bejarano. La Trassierra. Córdoba.

Hasta esas fechas, la extracción y el aprovisionamiento de aguas se realizaba a través de pozos o cisternas. Aún así, con el cambio de Era y disfrutando de su nuevo rango de colonia civium romanorum, la ciudad quiso evitar aquellas situaciones en las que la gran vía fluvial las arrastraba turbias y con virulencia en épocas de crecida o de estancamiento y contaminación en los períodos estivales.

Como consecuencia de ello buscaron localizar manantiales más allá de las murallas, algún lugar donde las aguas fueran de gran caudal y de una mejor calidad a las que consumían en esos momentos. Debemos precisar que, dentro de la cultura latina, era preferible abastecerse de aquellas ricas en carbonato cálcico (mayores propiedades de dureza) que la distancia u obstáculos a salvar para transportarla hasta su destino. Hablamos de laderas, vaguadas montes e, incluso, lucus o bosques sagrados donde se rendía culto a las divinidades, tal y como sucedería en el caso de Corduba y a la construcción del Aqua Augusta.

El recorrido de la primera conducción, mayoritariamente subterránea, fue de unos 18,6 km. y su estructura consistiría en una especie de caja de sección rectangular cubierta por una bóveda de medio cañón. El Aqua (Vetus) Augusta consiguió transportar a la ciudad entre 20.000 y 35.000 metros cúbicos de agua diarios, con los que abasteció, según una estimación, un centenar de fuentes públicas o lacus y unas doscientas viviendas junto a otros edificios públicos. Su punto de captación fueron, definitivamente, los manantiales de Sierra Morena, conocidos en la actualidad como Caño de Escarabita, Veneros de Vallehermoso y Arroyo Bejarano.

05 - AQUA VETUS - CORDOBA

Restos del Aqua ‘Vetus’ Augusta en Avenida de la Arruzafilla. Córdoba.

Hasta aquí hemos intentado resumir el contexto histórico del primer acueducto con el que contó la ciudad de Córdoba. Será a partir de estos momentos cuando el Arroyo Bejarano y los Baños de la Popea se conviertan en nuestro centro de atención. Nos trasladaremos, pues, hacia el noroeste y a unos 16,5 kilómetros de la ciudad, la distancia que abarcó el Aqua ‘Vetus’ Augusta. Un lugar donde la naturaleza y la historia se van a coger de la mano para el disfrute de cualquier visitante que se decida a visitarlo. Para gentes como yo, un verdadero paraíso. Os lo garantizo.

CASCADA EN ACUEDUCTO

Cascada en el acueducto al inicio del Arroyo Bejarano. Punto denominado en la ruta como Chorreras. La Trassierra, Córdoba.

Situado en la sierra cordobesa, el paraje que hoy conocemos como Arroyo Bejarano y Baños de Popea, en la denominada Trassierra, se ha convertido en el lugar idóneo para que visitantes y aventureros, de todas las edades, puedan disfrutar de una amplia jornada rodeados de pura naturaleza y, sobre todo, de importantes vestigios preservados a lo largo de los tiempos.

Retomando el hilo conductor que habíamos iniciado con la Fuente Aqua ‘Vetus’ Augusta del Museo Arqueológico de Córdoba, sucede que en el mismo punto donde nace el Arroyo Bejarano podremos deleitarnos con una bella y pequeña cascada.

En realidad se trata del punto donde comenzaba el acueducto, su cabeza de suministro, que hoy se conoce como de Valdepuentes. La cascada que se origina y le proporciona colorido al entorno no es más que la rotura de la obra romana original, la cual deja caer esta especie de cortina de agua que tendréis la posibilidad de contemplar. Aunque no os lo creáis, tan sólo tendréis que subir hasta ella para comprobar como la canalización sigue transportando agua después de 2.000 años.

CASCADA EN ACUEDUCTO VISTO DESDE ARRIBA

Cascada en acueducto visto desde arriba. Arroyo Bejarano, La Trassierra. Córdoba.

Quisiera añadir al respecto que en diversos puntos (hay que desviarse un poco del itinerario recomendado) notaréis como bajo vuestros pies, por el camino de tierra que pisáis, se siente el recorrido de estas aguas. Incluso encontraréis tramos en él donde la parte superior de la caja del acueducto se hace visible ante vuestros propios ojos.

No muy distante a la cascada del acueducto, y siempre en paralelo al arroyo por su margen derecho, se encuentran los vestigios de una antigua calzada que comunicaba Colonia Patricia con las minas de explotación de la zona, las cuales fueron muy ricas en cobre, plata y plomo.

CALZADA ROMANA

Restos de la calzada romana. El día de la visita, apenas perceptibles, quedaban debajo de las aguas del arroyo Bejarano.

Según las investigaciones llevadas a cabo, esta vía terrestre formaría parte de un ramal de la vía principal que se ha denominado como Camino del Pretorio, es decir, una calzada enlosada a su salida que partía desde la Porta Praetoria adosada a la muralla norte de Corduba. A través de su trazado se adentraba en la sierra y su función, originalmente, fue la de servir como vía de transporte del mineral extraído.

Era, a su vez, la Porta Praetoria el lugar donde se levantaban los pilares de las últimas arquerías (arcuationes) del Aqua ‘Vetus’ Augusta antes de salvar la altura de la muralla y adentrarse en Colonia Patricia para el inicio de la distribución de las aguas transportadas. Las elevaciones del acueducto se apoyaban directamente sobre la superficie de la calzada mencionada y se piensa, o intuye, que el castellum aquae pudo estar alojado en una de las torres de defensa.

Los restos de calzada que intuiremos en la actualidad, muy desgastados por el tiempo y las inclemencias naturales del propio arroyo, sería uno de los ramales secundarios de esta ruta minera y que conectaría, en un punto más avanzado, con la calzada principal que llegaba hasta la ciudad. Si seguimos avanzando por la orilla o por el camino de tierra paralelo, internándonos en la espesura del bosque y sin perder la referencia de las aguas, encontraremos las galerías mineras que datan de la misma época romana.

Excavadas directamente en la roca madre, de ellas se extrajeron cobre, principalmente, aunque también proporcionó plata y plomo.

GALERIAS DE MINAS

Galerías mineras de cobre en Arroyo Bejarano. La Trassierra, Córdoba.

Como hemos indicado, el mineral extraído era conducido a la ciudad mediante carros tirados por animales que seguían la calzada hasta llegar a su muralla norte, Porta Pretoria. Otra alternativa para el transporte del mineral fue la propia vía fluvial del Guadiato que pasa por esta zona. En este sentido, se emplearon embarcaciones que navegaban rumbo a la cercana Carbula, una ciudad que en época imperial gozó de gran importancia debido a su portus. De una forma u otra, los minerales acababan en Corduba, lugar donde se cargaban en naves de largo recorrido para, a continuación, fletarlos por el Baetis hacia los distintos destinos asignados.

PORTUS ROMANO CARBULA - ALMODOVAR DEL RIO - CORDOBA

Portus romano de Carbula. Almodóvar del Río, Córdoba.

Continuando con la historia de nuestro acueducto público, se sabe, o así se desprende de las conclusiones de sus estudios, que el Aqua ‘Vetus’ Augusta sufrirá las consecuencias de un gran terremoto que tendría lugar en la Baetica a mediados del siglo III d.C (pulsa aquí para leer otros efectos del terremoto en la Baetica). Las partes más afectadas serán aquellas que se suspendían en altura como eran las arcuationes, arquerías como, por ejemplo, las que se encontraban en la Porta Praetoria.

Aunque el acueducto seguía transportando agua a través de sus canalizaciones subterráneas, tras producirse la catástrofe, se sopesó su reutilización y aprovechamiento. Viendo que el coste de rehabilitación era bastante elevado y, por el contrario, la ciudad seguía recibiendo agua por otros medios, las autoridades de la época desecharon la idea de su ejecución y, por lo tanto, acabaría siendo abandonado.

Será a finales del siglo III d.C., inmersos en la edificación del palacio imperial, cuando el emperador Maximiano ordena la construcción de un nuevo acueducto para el abastecimiento de aguas y ornamentación de la nueva obra, caso del Ninfeo. Esta nueva conducción acuífera no era más que un ramal del Aqua Vetus Augusta, antes de llegar al norte de la ciudad, y que, en años anteriores, atravesaba un fundus propiedad del Imperio. Este sería su destino hasta el definitivo abandono romano.

NINFEO DE CERCADILLA

Ninfeo en el palacio del emperador Maximiano, actual Yacimiento Arqueológico de Cercadilla. Córdoba.

La caída del imperio supuso el abandono definitivo de las estructuras hídricas; el sistema gubernamental que le sucedió no pudo hacer frente al alto coste de su mantenimiento. La llegada de los musulmanes significó la creación de nuevas estructuras, así como la reutilización y el aprovechamiento de las ya existentes. A partir del periodo califal, nuevamente vuelve a entrar en la Historia el antiguo acueducto romano.

MANIDAT AL-ZAHRA

Ciudad Palatina de Madinat al-Zahra. Córdoba.

En el segundo cuarto del siglo X, el califa de al-Andalus Abd al-Rahman al-Nasir, conocido como Abd al-Rahman III, ordena construir una nueva ciudad en las proximidades de la vieja Qurtuba, a los pies mismos de Sierra Morena. Su intención fue, desde un principio, manifestar la independencia con respecto al califato y, para ello, utilizó todos los recursos políticos, económicos e ideológicos puestos a su alcance. La nueva ciudad palatina no será más que el resultado de dicha manifestación.

ACUEDUCTO DE VALDEPUENTES

De origen romano y rehabilitación califal, restos del acueducto de Valdepuentes situado en las proximidades del Conjunto Arqueológico Madinat al-Zahra. Fotografía cedida por gentileza de mi gran amigo Emilio López Sánchez.

Dentro de la nueva estructura urbanística, el califa de al-Andalus quiso dotar a Madinat al-Zahra de un abastecimiento permanente de aguas, mientras en la antigua ciudad, ahora califal, se surtían a través de pozos tal y como sucediera en época republicana. Para ello, decidió reutilizar la conducción del antiguo acueducto romano y reparar aquellos tramos que habían permanecido destruidos. El Aqua ‘Vetus’ Augusta continuaba transportando agua.

De ellas, o mejor dicho de su trazado, los dirigentes califales se sirvieron para abastecer también la almunia de al-Naura y el alcázar Omeya, dentro de la misma ciudad de Córdoba.

FUENTE DEL ELEFANTE

Fuente del Elefante en la ruta Arroyo Bejarano – Baños de la Popea. Formaba parte de una mansión de recreo de los califas.

ESTRUCTURA ORIGINAL DE LA FUENTE CALIFAL

Estructura original de la fuente califal o Fuente del Elefante en la ruta Arroyo Bejarano – Baños de la Popea.

Pero volvamos, nuevamente, al arroyo Bejarano que es lo que de verdad nos interesa. A diferencia de los periodos anteriores, las zonas próximas al arroyo empiezan a ser pobladas. Estas tierras ya no son un espacio exclusivo para la obtención de recursos naturales como agua, maderas y minerales (en este último caso, las antiguas minas de cobre del Arroyo vuelven a ser explotadas en época califal), sino que el entorno es habitado. Se construyen almunias, molinos y, además, nuevas conducciones de agua.

Como vemos, todas estas infraestructuras quedan íntimamente relacionadas con los recursos hídricos que siguen proporcionando las aguas del arroyo y que no cesan de manar.

Por ejemplo, la denominada como Fuente del Elefante que allí encontraremos era, en realidad, parte de una almunia construida en el siglo X. Lo que hoy contemplaremos, la famosa escultura del elefante, es una réplica de la original expuesta en el Museo Diocesano de Córdoba. Por el contrario, queda intacto el aljibe y los canales por donde aún sigue circulando el agua.

16 - ACUEDUCTO EN FUENTE ELEFANTE

Acueducto en Fuente de Elefante en la ruta Arroyo Bejarano – Baños de la Popea.

Debemos señalar que la Fuente del Elefante se ha constituido como parada obligatoria de todos los visitantes que acuden a la ruta del Arroyo Bejarano para disfrutar de su entorno natural y practicar su ruta.

Si seguimos avanzando por la orilla derecha del arroyo, punto donde indicábamos que se encuentran las minas de cobre, llegaremos al río Guadiato, es decir, al lugar mismo donde se cargaba el mineral extraído para ser transportado por esta vía fluvial hasta la ciudad de Carbula. Desde esta referencia, dirigiéndonos dirección Sur por la orilla del Arroyo del Molinillo y envueltos en la vegetación, nos encontraremos también con un molino de época califal: el Molino del Molinillo.

17b - ESTRUCTURAS DEL MOLINO CALIFAL

Estructuras del molino califal en la ruta Arroyo Bejarano – Baños de la Popea.

MOLINO EL MOLINILLO

Molino califal El Molinillo en la ruta Arroyo Bejarano – Baños de la Popea.

Esta estructura hidráulica conserva, para nuestro deleite, gran parte del edificio del molino, así como las presas y reconducciones del arroyo que se construyeron para mejorar la productividad del edificio. Llegar a él y descubrirlo es toda una experiencia y recompensa para los amantes de la historia.

Continuando por las sendas naturales que definen el viejo camino del molino califal alcanzaremos el punto más ansiado de toda la ruta; aquel que, aunque no os lo creáis, es el más fotografiado del itinerario: Los Baños de Popea. Una piscina completamente natural provista de cascada y rodeada de la espesa vegetación con la que hemos ido conviviendo a lo largo de todo el recorrido.

En fin, amigos. En esto consiste, a resumidas cuentas, este paraiso que se denomina: Ruta Arroyo Bejarano – Baños de la Popea.

BAÑOS DE LA POPEA

Baños de la Popea.

Pero antes de concluir, quisiéramos insistir en la siguiente idea: El Arroyo Bejarano es uno de los lugares históricos y naturales más relacionados con la que fue Colonia Patricia Corduba y después la califal Qurtuba; cuestión que en un principio no se conoce debidamente. De ella manaron las aguas que abastecieron a la ciudad en su antigüedad a través de una de las obras de ingeniería más monumentales que se hayan levantado y que, al día de hoy, aún podemos seguirle la pista: el Aqua ‘Vetus’ Augusta, el primer acueducto con el que contó la ciudad.

A lo largo del artículo hemos pretendido mostraros esta importante construcción hidráulica y como condicionó a la ciudad a través de su propia historia; siempre apoyados en esta ruta arqueológica y natural maravillosa. Porque el lugar es real y existe.

Saludos.

Nota:

No ha sido nuestra intención definir el recorrido de la ruta Arroyo Bejarano – Baños de la Popea. Al contrario, lo que hemos pretendido, en todo momento, ha sido seguir la línea marcada por la historia a lo largo de sus siglos. Ahora bien, para aquellos interesados en recorrerla, aquí os dejo el enlace de una de las rutas definidas en Wikiloc (pulsa aquí) Espero que sea de vuestro provecho.

Por otro lado, aún sigo completando mi ruta personal del Acueducto de Valdepuentes (Aqua ‘Vetus’ Augusta) Hace poco volví a insistir en él gracias a las coordenadas publicadas por mi amigo Emilio López Sánchez. Pero he de indicar que, nuevamente, me vine con las manos vacías. Aquí os dejo el enlace del álbum Acueducto de Valdepuentes (pulsa aquí) que publicó esta gran persona y un crack a la hora de localizar vestigios en tierras andaluzas. Desde aquí, Emilio, tienes toda mi admiración. Gracias por el trabajo que realizas.

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1 comentario en “Existe y es real

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