Tumba micénica “Tesoro de Minyas”

Sitio arqueológico de Orchomenos, Beocia

Planificada la ruta hacia el interior de la Grecia continental, partiríamos desde Atenas en dirección a la antigua ciudad de Delfos. En el recorrido, una serie de puntos de interés y, entre ellos, los restos del teatro de Orchomenos. Escribiendo estas líneas recuerdo con suma nostalgia la gran sorpresa que me llevé al descubrir el tesoro que me esperaba al llegar a aquel lugar.

La antigua Orchomenos se localiza al pie del monte Akontion, próxima a la costa norte del lago Kopais. El drenaje de este gran depósito natural de agua dulce, practicado desde el periodo micénico mediante un complejo sistema hidráulico, ha propiciado, desde tiempos remotos, extensas áreas de tierra fértil y, con ello, su prolongada habitabilidad.

JARRA GRANDE

Jarra grande de Orcómeno en Beocia. Principios de la Edad del Bronce (mediados del tercer milenio a.C.) Museo Arq. Nacional de Atenas.

Ya en el período neolítico se constatan evidencias de asentamientos humanos en el lugar. Su población habitaba en cabañas de planta circular, a diferencia del tipo de arquitectura que resurge en la Edad del Bronce (2800-1900 a.C.). En Orchomenos se han excavado los restos de viviendas, la mayoría de ellas abovedadas,  además de un complejo palaciego y la gran tumba real del siglo XIII a.C. conocida por los antiguos eruditos como el “Tesoro de Minyas”.

Según la mitología, la dinastía real de Orchomenos sería establecida por los minyanos, pueblo que habría seguido a su líder Minyas desde las costas de Tesalia a la búsqueda de unas tierras donde asentarse. En la mitología griega, Minyas era hijo del rey Chryses que, a su vez, fue hijo de Chrysogenia y del dios Poseidón. Según relata su leyenda, Minyas fue un rey muy rico y el primero en construir un tholos para depositar en su interior todos sus tesoros.

ACCESO A LA TUMBA

Acceso a la tumba micénica “Tesoro de Minyas”. Sitio arqueológico de Orchomenos, Beocia.

Se accedía a esta majestuosa tumba a través de un dromos de unos 30 metros de longitud, construido en su conjunto con bloques de piedra caliza. Su entrada, coronada con un dintel monolítico, contaba con 5.50 metros de alto y 2.50 metros de ancho. La cámara de la tumba circular disponía de 14 metros de diámetro, casi la altura estimada de su techo. En su interior se abría una cámara lateral, cuyo techo presentaba cuatro placas de piedra, también de caliza, decorada en relieve con espirales, rosetas y flores de papiro.

DETALLE DE PLACAS EN CAMARA LATERAL

Detalla de placas en el techo de la cámara lateral de la tumba micénica “Tesoro de Minyas”. Sitio arqueológico de Orchomenos, Beocia.

Tal vez a la mayoría de vosotros os coja bien distante este lugar, sino desconocido, aunque os puedo adelantar que Orchomenos disfrutó de un enorme poder en el periodo conocido como Palaciego Micénico (1400-1200 a.C.). En su caso, la Iliada de Homero es nuestro gran referente.

Dentro del “Catálogo de barcos” descritos en la Iliada, Homero hace alusión al poder y riqueza de los orquetas boeotianos, pues la ciudad se encontraba entre aquellas que enviaron barcos para participar en la Guerra de Troya. Su pasaje sería el siguiente: “Mas los otros Beocios, habitantes de Aspledon y Orchomeno, allá en el Minio, tenían al frente como jefes a Ascalafo y Jalmeno… Estos dos jefes, a cual más valiente, mandaban treinta naves diestramente.” (Traducción Ignacio García Malo)

TUMBA MICENICA TESORO DE MINYAS

Tumba micénica “Tesoro de Minyas”. Sitio arqueológico de Orchomenos, Beocia.

Más tarde, durante el período arcaico y clásico, la ciudad-estado de Orchomenos mantendrá cierta rivalidad, además de un conflicto continuado, con Tebas. Nuevamente Homero, en el Libro I del Tomo II de la Iliada, vuelve a mencionarla, comparando sus riquezas con las de esta ciudad egipcia: “… Para mí sus presentes son odiosos y como a un vil esclavo le aborrezco. Aunque me diese diez y veinte veces aún otras mayores cuanto se introduce en Orchomeno; y en Tebas la de Egipto donde yace. En las casas representa gran riqueza, que tiene cien puertas espaciosas. De ellas por cada cual salir bien pueden doscientos combatientes con sus carros tirados por caballos animosos…”. (Traducción Ignacio García Malo).

Esta ciudad, a la que hoy dedicamos un nuevo artículo, construyó grandes fortificaciones para permanecer protegida, aunque en el siglo IV a.C. (364 a.C. y 346 a.C.) sería destruida hasta en dos ocasiones. Sin lugar a dudas, fue en el periodo micénico cuando viviera su mayor esplendor.

PEDESTAL DESDE CAMARA

Pedestal en el centro del Tholos visto desde la cámara lateral. Tumba micénica “Tesoro de Minyas”. Sitio arqueológico de Orchomenos, Beocia.

Con el paso de esta cultura, la tumba fue reutilizada como lugar de culto; un pedestal de mármol en el centro de la cámara, datado del periodo helenístico, así lo atestigua. Se sabe que los habitantes de Orchomenos adoraron a las Charites (Gracias), a quienes dedicarían un santuario en la ciudad. En los festivales conocidos como Charitesia se celebraban concursos teatrales, poéticos y de música, al igual que la Agrioneia, un festival en honor a Dionisos. No es, por tanto, descabechado pensar que este pedestal acogiera las estatuas para el culto a dichas divinidades. Más aún, en época romana podría haber albergado las imágenes de los distintos emperadores.

PEDESTAL

Pedestal periodo helenístico situado en el centro de la tumba. Tumba micénica “Tesoro de Minyas”. Sitio arqueológico de Orchomenos, Beocia.

Es precisamente en este último periodo cuando la tumba micénica del “Tesoro de Minyas” acabe formando parte de la zona pública de la ciudad romana. En sus proximidades se encuentran los restos de su teatro, construido en el siglo IV a.C. y al que se le realizarán diferentes reformas y renovaciones.

RESTOS DEL TEATRO

Restos del antiguo teatro. Sitio arqueológico de Orchomenos, Beocia.

ESTELA FUNERARIA

Estela funeraria con representación de anciano con bastón. Año 490 a.C. Procedente de Orchomenos. Museo Arq. Nacional de Atenas.

Las excavaciones practicadas en el lugar han puesto al descubierto, sobre la colina donde se asienta el teatro, los restos de otros edificios públicos de carácter religioso como son los posibles templos dedicados a Dionisos y Asclepio.

Ya en período Bizantino se construyó la iglesia de la Dormición de la Virgen, al este del teatro, reutilizando los bloques de piedra. Cuando fue excavado su patio, se encontró parte de un edificio palaciego micénico con ricas decoraciones que representaban escenas de caza.

En el siglo II d.C. el geógrafo Pausanias admirará y describirá la tumba de Tholos. Hoy día el ministerio de cultura griego trabaja para poner en valor este sitio arqueológico y lo hace a contrarreloj para que esta maravilla del periodo micénico no acabe desapareciendo, como así parece que ocurre, por culpa de su exposición directa y degradación a lo largo de los siglos.

ACCESO AL MONASTERIO

Restos de los accesos al antiguo monasterio. En sus sillares perduran diferentes relieves del periodo bizantino. Sitio arqueológico de Orchomenos, Beocia.

Autor: Javier Nero.

Bibliografía:

  • Cartelería del yacimiento
  • The mycenaean tomb ‘Treasury of Minyas’: conservation problems and evaluation of the deterioration phenomena (Ekaterini Ftikou, Eleni Cheilakou, Panagiotis Theodorakeas, Nico P. Avdelidis, Kostas Roumpopoulos,Vassilios Aravantinos, Maria Koui)

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