El acceso al Forum Provinciae

Fue entrar a la domus mi amigo y fundirnos en un efusivo abrazo. En un principio Caecilius se sorprendió el verme desayunando en la cocina, pero rápidamente recuperó su compostura habitual. Esa mañana se había vestido de forma impecable, con toga de lino blanca y pliegues cuidadosamente ordenados. Era evidente que se había preparado de forma muy meticulosa con el objeto de causar buena impresión a alguien.

Mientras hablaba, bebió apresuradamente un vaso de vino. Lo hizo no dándole demasiada importancia a la cuestión de no haber conseguido entrevistarse con el ciudadano al que había salido a visitar a primera hora. Sin más explicaciones, se adentró en el interior de la vivienda y cuando regresó, lo hizo portando un objeto bajo el brazo y envuelto en paño.

CASA DE LOS MARMOLES

Interior de la Casa de los Mármoles. Zona Arqueológica de Morerías. Mérida.

Sobre ello tampoco quiso dar explicaciones; apuró los últimos sorbos de vino y limpiándose sus restos de la boca con el dorso de la mano, me apremió a salir sin más demora. Entonces dirigí mi atención a los ojos de su esposa, como intentando encontrar una mirada cómplice que me explicara lo que en realidad estaba sucediendo. Sospechaba que Sabina intuía el motivo de las reacciones de su esposo, pero no sería ella quién me los revelara.

Antes de abandonar el ostium, Caecilius quiso preguntar por la mercancía. Le informé que lo único que había podido acercar hasta su domus era el envase de colias saxitanus por el que tanto me insistió en Colonia Patricia; el resto de la cerámica permanecía aún en el carruaje.

ZONA MURALLA

La primitiva muralla, cerrando el yacimiento de Morerías, fue reforzada a tramos mediante torre. La que se encuentra en este lugar, con planta cuadrangular, se construyó en el Bajo Imperio (s. IV) para la defensa de la puerta que daba acceso a una concurrida vía que se dirigía al Foro provincial. Lienzo de muralla. Yacimiento Arqueológico de Morerías, Mérida.

Mi socio se alegró mucho con la noticia del garum, aunque me precisó que en esos momentos no era urgente; según él, lo reservaba para una ocasión muy especial. Lo que necesitaba en esos momentos era recoger algunas muestras de cerámica para mostrarlas a cierto notable de la ciudad. Me matizó que se trataba de una persona muy distinguida e influyente en Augusta Emerita, por lo que era necesario salir antes de que este personaje finalizara la salutatio con sus clientes. Si no llegábamos a tiempo, después resultaría completamente imposible entrevistarse con él en sus estancias privadas debido a los cargos oficiales que ostentaba y a la gran cantidad de compromisos a los que debía asistir a lo largo de la mañana.

Cuando llegamos al carro, detecté que éste lo habían manipulado. No pudiendo quitar la lona con la que cubría y protegía la carga, los supuestos delicuentes simplemente se habían conformado con llevarse el pasarriendas, regalo de mi familia, así como otras piezas de forja con los que embellecía el transporte.

CALZADA DIRECCION ZONA PUBLICA

Decumanus dirección a la zona pública. Morerías, Mérida.

Mi primera reacción fue la de acudir a los establos para pedir explicaciones al esclavo que me había atendido esa misma mañana. Pero Caecilius, sujetándome el brazo, me aconsejó que lo dejase estar. Esa reacción sólo nos retrasaría, ocasionándonos más problemas con el propietario, pues, presumiblemente, ese individuo sería el verdadero instigador del hurto y el que encargaría a su esclavo o a otros latrones llevar a cabo tal fechoría. Me consolaba el hecho de que, al menos, la mercancía no la habían tocado. Imagino que por encontrarse el carro junto al mismo paso de ronda utilizado por la guardia al realizar la vigilancia por la zona. Con una sonrisa sarcástica dibujada en la cara, mi amigo me recordó que aquello también formaba parte de vivir en Augusta Emerita.

ESCULTURA FEMENINA

Escultura femenina con túnica larga y manto. Siglo I d.C. Procedente de Avda. José Fernández López, perpendicular a Morerías. MNAR Mérida.

Al final pusimos a buen recaudo toda la mercancía en la domus de Caecilius. Una vez escogidas algunas de las piezas que consideramos de mayor calidad, marchamos hacia la vivienda de este importante ciudadano. Volvimos a tomar el mismo decumanus minor que se inicia en el vano próximo por donde vive mi amigo, el cual lleva directamente al forum provinciae. He de admitir que, a esas horas, la viae era un hervidero de continuos carruajes subiendo y bajando por la calzada y de gente transitando bajo sus abarrotados pórticos. Muchos marchaban al exterior de la muralla, hacia el camino que bordea la orilla del Anas. Otros, por el contrario, lo hacían en la otra dirección, es decir, hacia la zona pública de la ciudad. Estos últimos vestían de forma elegante; los hombres con la cuidada toga y ellas, las mujeres, con túnica larga y manto.

RETRATO MATRIMONIO

Estela con retrato de matrimonio difunto. Monumento funerario, en forma de templo, con el retrato y la inscripción de los difuntos: Asellia Hygia y Marcus Publicius Felix. Dedicada por su hija Asellia Claudia. Mármol, último tercio del siglo II d.C. Avda. José Fernández López, perpendicular a Morerías. MNAR Mérida.

Una vez alcanzamos el tramo final de esta calzada, justo antes de llegar a los muros de cierre traseros de la gran plaza, nos desviamos por una calle estrecha habilitada únicamente al paso peatonal. Sin darme cuenta, nos habíamos internado en un entramado de calles y viviendas residenciales de alto lujo y ciudadanos importantes situadas en el ala izquierda del forum. Las domus que allí se encuentran hacía bastante tiempo que ocuparon parte de la vía pública con sus reformas de ampliación. Esto hacía que la circulación con cualquier tipo de vehículo fuera imposible. Próximo a estas viviendas se localizan unos baños públicos que, dada su privilegiada ubicación, muy probablemente estarían reservados para ciudadanos distinguidos que por esta zona pasean o viven.

MOSAICO DE LOS SIETE SABIOS

Mosaico de los Siete Sabios. Hallado en Calle Holguín, Mérida, próximo a la ubicción del Foro Provincial.

Después de recorrer los distintos pasajes que dibujan el entramado de calles rectilíneas con viviendas residenciales, llegamos por fin a la domus del notable a quien habíamos venido a visitar. Ambos estuvimos de acuerdo que Caecilius entrara sólo; era lo más lógico, ya que mi amigo parece que lo conocía y mi presencia sólo podría generar dudas o recelos por su parte. Además, tampoco vestía con las ropas más apropiadas. Mientras él lucía una elegante toga, yo, en cambio, aún llevaba los mismos paños con los que había realizado el viaje.

Por tanto, mi socio tomó las muestras de cerámica y se preparó para entrar en la vivienda, no sin antes acordar reunirnos en algún lugar céntrico y cercano a esta vivienda. Me aconsejó que permaneciera próximo a la puerta principal de acceso al recinto del foro provincial; se trataba de un lugar fácil de localizar y sin pérdida alguna. Tan sólo tendría que dirigirme hacia el Este, abandonando el entramado de calles de esa zona hasta encontrarme, nuevamente, con el muro de cierre de la plaza. Una vez allí, debía dirigirme dirección sur hasta doblar la esquina de la fachada donde reconocería rápidamente la puerta.

Conocido actualmente como ‘Arco de Trajano’, se trató, en realidad, el acceso principal al Conjunto Monumental de carácter provincial y destinado al Culto Imperial. Mérida.

Seguí todas estas indicaciones, pues era la primera vez que visitaba Augusta Emerita, y al girar la esquina del muro perimetral del pórtico, lo que nunca me imaginaría era encontrarme de cara con un impresionante arcus monumental delimitando el espacio y con el que se accede a una de las más importantes zonas de la ciudad: el forum provinciae.

ACCESO LATERAL

Reconstrucción de uno de los dos accesos laterales o secundarios al Forum Provincial en ‘Arco de Trajano’. Mérida.

De apariencia rectangular, revestidos sus enormes sillares con placas de mármol blanco, destacaba sobre todo la gran arcada central; un imponente arcus que precede a la elegante escalinata con la que se accede a la plaza porticada. Aunque se trata de la puerta principal para acceder y abandonar el forum, el acceso también cuenta con dos vanos secundarios, de reducido tamaño dispuestos a ambos extremos, que permiten desahogar el tránsito de gentes.

Se trataba de una monumental puerta erigida en pleno cardus maximus. No resultaría extraño que esta maravillosa obra, cuyo origen fuera conmemorativo y ornamental, también hubiese servido como arco honorífico por donde pasaran famosos generales después de obtener sus victorias militares. Desde luego que su construcción transmite cierta sensación intimidatoria; puede que con ella se buscara impresionar a los pueblos bárbaros sometidos tras las guerras y que se habrían visto obligados a rendir honores en la ciudad. Desde luego que cualquiera que transite por este espacio, quedará plenamente informado de que se encuentra accediendo a una de las zonas más importantes de la provincia.

ARCO DE TRAJANO

Arco de Trajano, Mérida.

Es evidente que todo este complejo monumental no fue construido en las mismas fechas de la fundación de la Colonia; seguramente se porgramaría y completaría en años posteriores. Prueba de ello es la interrupción que sufre el cardus maximus y el decumanus a los mismos pies de la gran arcada. Resulta curioso comprobar como una urbe tan meticulosamente organizada, obligaba al tráfico rodado a desviarse hacia el Oeste, circundando el perímetro de la plaza, sólo para permitir una circulación fluida de vehículos por el Norte; cuestión impensable en la planificación de cualquier otra ciudad donde el trazado del cardus y el decumanus maximus son obligatoriamente rectos, sin cambios de dirección,  para facilitar la entrada y salida a la misma.

CALZADA

Detalle de la via donde se asientienta el Arco de Trajano. Mérida.

Otro detalle interesante es el desnivel existente entre la superficie de la plaza y el resto del entramado urbano. Alguna intención, que desconozco, existiría para plantear el forum y su templo a una altura más elevada con respecto al resto de la urbe.

Mientras esperaba a que Caecilius regresara, decidí aprovechar la ocasión para dar un pequeño paseo por la plaza pública, la cual me hacía traer al recuerdo el forum provinciae erigido en Colonia Patricia. Atravesado el gran arco central, el desnivel con respecto al margen del forum se iba salvando conforme ascendía por cada uno de los cinco escalones de mármol dispuestos en la escalera. Con cada escalón que ascendía, mejor podía identificar el interior del templo situado en el centro de la plaza, en su zona más alta. Desde la distancia distinguía con total nitidez el interior de la cella a través de sus columnas centrales. Subiendo las escaleras fue cuando comprendí que la verdadera intención del arco monumental era la de enmarcar, desde la lejanía, la fachada del templo levantado en honor y culto al Divus Augusto.

RESTOS DE TEMPLO

Restos del templo dedicado al Culto Imperial y situado en el antiguo Foro Provincial de Augusta Emerita. Actualmente estos restos se pueden visitar en Calle Holguín, Mérida.

Rebasado el último peldaño de la escalinata, una amplia plaza cubierta de mármol blanco y bellas estatuas sobre altos pedestales se abrió ante mis ojos. Toda la superficie quedaba delimitada por un triple pórtico que la encierra y aísla del resto de la ciudad. Podría tener el tamaño de cuatro insulae, donde el terreno se va elevando paulatinamente a través de los suaves escalones provocados por su aterrazamiento.

ESCULTURA FEMENINA

Escultura femenina con túnica y manto, la cual estuvo colocada en el Arco de Trajano. Siglo II d.C. Mérida.

El paseo resultaba, cuanto menos, agradable bajo la protección del pórtico y su sombra proyectada. Pudiera contar con unos treinta pies, de anchura desde el muro de cierre a sus columnas, por lo que calculo que permitiría pasar a unos diez ciudadanos a la vez. Por supuesto, todos ellos vestidos con elegantes togas y tratando temas políticos, jurídicos y comerciales de la Lusitania.

Conforme avanzaba, no perdía detalle de las imágenes que los ciudadanos habían financiado, así como de sus dedicaciones y otros epígrafes grabados con cuidados caracteres sobre la fina piedra. Recuerdo que todo el perímetro de la plaza quedaba circundado por estas bellas esculturas, además de un canal ahondado en el mármol del suelo por donde circulaba el agua. Ensimismado de cuanto me rodeaba, cuando fui a darme cuenta, había alcanzado la parte media del forum, justo a la altura de las dos entradas laterales por los que también se acceden al templo desde el centro de la plaza. Era el momento de regresar al gran arcus y esperar allí a mi amigo.

Autor: Javier Nero

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